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Fredy Lobato

Matrimonio igualitario, una historia

22 de junio de 2019 00:00

En 2007, el activista León Sierra sugirió a otros, como Efraín Soria y quien escribe, a empujar el debate del matrimonio igualitario en la Constituyente de 2008. Recordemos cómo grupos fundamentalistas se movilizaron contra esa Constitución, tachada por el exasambleísta César Rohón de “Constitución de la mariconada”.

Los tres, con otros activistas, formamos Igualdad de Derechos ¡Ya! Por esa época Rafael Correa viajó a Manta a bloquear la figura del matrimonio como “la unión entre dos personas” e impuso el de “la unión entre hombre y mujer”.

La abogada Bernarda Freire y la Fundación Pakta impulsaron las 10 demandas por matrimonio igualitario ante la Corte Constitucional. Emocionada tras el hito del 12 de junio pasado con el sí a este derecho, dijo: “Todo nació con la sentencia de Zavala”.

El 30 de enero de 2013 redactamos un escrito para demandar ante el CNE contra el discurso homofóbico del pastor, postulado a presidente por el decadente bucaramismo. El Código de la Democracia sancionaba los mensajes discriminatorios en campaña; además, había el amparo del art. 11.2 de la Constitución. Pamela Troya, en nombre del colectivo Igualdad, suscribió la denuncia.

Pamela lideró el caso, con el auspicio legal de Bernarda y Yolanda Herrera (+). La sanción a Zavala por homofobia fue inédita e histórica. Y pese al discurso de Correa en su reelección el 17 de febrero de 2013, en que se disculpó con los LGBT por sus expresiones homofóbicas, lo borró antes de su posesión, cuando espetó: “Mientras sea presidente, nunca daré paso al matrimonio igualitario”.

La decisión LGTBI fue ir tras ese derecho. El 5 de agosto de ese año, Pamela Troya y Gabriela Correa comenzaron la historia; casi seis años después, Efraín Soria y Javier Benalcázar lo consiguieron. La consulta no procede. Por mayorías, EE.UU. se hubiera condenado al segregacionismo permanente; las mujeres impedidas de votar; o el divorcio vetado a inicios del siglo XX. Hoy eso suena absurdo, como sonará absurdo alguna vez el discurso homofóbico. (O)

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