Las malas compañías

- 10 de agosto de 2020 - 00:00

El 9 de marzo de 2017 el entonces candidato Lenin Moreno se sentó sonriente a la derecha de su antiguo contendor Iván Espinel. Uno de ellos comprometió públicamente su apoyo de cara a la segunda vuelta; otro anunció que lo haría parte de su gobierno. Todos sabemos cómo terminó esta historia.

Uno de los principales problemas del Ejecutivo ha sido la desafortunada selección de varios miembros del equipo. Y esos errores son letales en tiempos de crisis. No tengo duda, por ejemplo, de que el país enfrentó en desventaja al Covid-19 con Catalina Andramuño en la cartera de Salud y con Alexandra Ocles en la Secretaría de Gestión de Riesgos. Y no me quiero imaginar cómo nos hubiera ido con María Alejandra Vicuña en la vicepresidencia o con Mauro Toscanini en el ministerio de Gobierno.

Tampoco hay que olvidar que en esta era de la “mesa no servida” en el ministerio de Finanzas ha habido una rotación de tres titulares, incluida María Elsa Viteri que duró apenas dos meses. Algo parecido hemos visto en la Secom, con cinco personas al frente en 39 meses y un secretario como Gustavo Isch con 78 días de trabajo. Ocho funcionarios desfilaron por la Secretaría Coordinadora de Empresas Públicas y cinco transitaron por la Secretaría General de la Presidencia, empezando por Eduardo Mangas, pareja de la polémica excanciller María Fernanda Espinosa. En Ambiente, Desarrollo Urbano y Trabajo también van por el cuarto ministro. O los eligieron mal o se fueron porque los proyectos no eran sostenibles. Raúl Ledesma, pasó por dos ministerios y por la gobernación de Guayas.

El divorcio del correísmo abrió la oportunidad de reclutar con criterio técnico, pero no siempre se sumaron los mejores nombres. Se intentó en carteras como Energía y Producción, y luego en la Cancillería, pero en el resto de las áreas casi siempre fue una de cal y una de arena.

Rafael Correa tenía en Ricardo Patiño a su celador mayor (ocupó cinco ministerios). El presidente Moreno perdió tiempo con los Cuesta, Serrano y Larrea. Más bien acertó en los últimos meses conformando el Consejo Asesor de Economía y llamando a Yolanda Kakabadse para integrar un equipo público-privado de protección a las Galápagos. Porque en Ecuador sí hay expertos de quilates, el problema es que no los buscan porque suelen ser incompatibles con el laberinto político. (0)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP