Los buitres neoliberales

- 12 de julio de 2015 - 00:00

Desde que han surgido, con la primera elección de Hugo Chávez, en 1998, buitres –de derecha y de ultra izquierda– se ha empezado a anunciar el agotamiento de los gobiernos posneoliberales.

No iban a funcionar, iban a durar poco, llevarían los países al caos, dejarían pesada herencia por su ‘populismo’, etc., etc.

Se fueron pasando los años y nada de eso fue confirmado. Nunca como en estos años de gobiernos posneoliberales –a pesar de las duras herencias recibidas del neoliberalismo– han disminuido tanto las desigualdades, la exclusión social, la pobreza y la miseria.

La integración regional, como alternativa a los tratados de libre comercio con EE.UU., nunca ha avanzado tanto, con la ampliación del Mercosur, la construcción de Unasur, del Banco del Sur, del Consejo Sulamericano de Defensa, de la Celac, entre otros organismos.

Al lado de esos avances se han intensificado los intercambios económicos regionales, así como con el sur del mundo, particularmente con China y con Rusia.

La constitución del Brics, con su Banco de Desarrollo y su fondo de divisas, a su vez, permite que América Latina pueda tener alternativas.

Esos gobiernos han logrado superar las recesiones heredadas de los gobiernos neoliberales, han recompuesto los Estados, recuperado los niveles de formalización de los contratos de trabajo. Se han afirmado como el gran polo antineoliberal en el mundo, en la contramano de las políticas de centralidad del mercado.

Sin embargo, al ver que surgieron problemas para dar continuidad a sus políticas, los buitres levantan cabeza –en Ecuador, en Venezuela, en Brasil, en Argentina, en Uruguay, en Bolivia– volviendo a anunciar el fin del ‘kirchnerismo’, del ‘lulismo’, del ‘chavismo’, de Rafael Correa, de Evo Morales, del Frente Amplio. Voces de la derecha tradicional y de la ultraizquierda.

¿Y qué es lo que ofrecen como alternativa? La derecha ofrece su modelo neoliberal. Son candidatos que enarbolan el retorno a esos nefastos gobiernos.

Porque la ultraizquierda no tiene nada que ofrecer, salvo palabras, haciendo que la alternativa de los gobiernos posneoliberales sea siempre el retorno de la derecha.

Fin de ciclo fue el agotamiento de los gobiernos neoliberales, seguido por la elección de los gobiernos posneoliberales en la región.

En caso de que estuvieran agotados estos gobiernos, habría, en el horizonte, alternativas de su superación y no solamente de retrocesos.

Pero lo que se ve son dificultades internas y externas afectando a esos gobiernos y amenazas de recomposiciones conservadoras, que prometen retornar al modelo agotado del pasado.

Ni la derecha ni la ultraizquierda fueron capaces de construir alternativas a esos gobiernos, cuyas disyuntivas miran siempre hacia el horizonte del futuro, de la superación definitiva del neoliberalismo. (O)

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