La Nota Fuerte

- 15 de febrero de 2020 - 00:00

Quiero aprovechar para hacer memoria a un espacio comunicacional importante, no solo personal, sino (creería) del activismo y militancia LGBTI de Ecuador, como fue el programa radial La Nota Fuerte.

En 2008 fui invitado a coproducir un programa televisivo dirigido al público lésbico-gay-bisexual-trans-intersexo. La estupenda idea nació de la televisión pública de entonces, con la visión de amparar producciones y públicos que no tenían voz en los medios masivos. La noción televisiva, sin embargo, no prosperó por cuestiones presupuestarias.

No obstante, un año después se sugirió el formato de radio, como alternativa. Y un 3 de agosto de 2010 dio a luz con apenas una hora semanal, que se multiplicó en horario y expandió su emisión desde ciudades como Cuenca y Guayaquil, a través de Radio Pública.

Abordar la cultura, estilo de vida, derechos de la población LGBTI y llegar con las ondas radiales e internet, a Colombia, Perú, EE.UU., España o Brasil, fue sin duda el mejor logro para un medio comunicacional de las diversidades. Recuerdo a un obispo gay de una iglesia protestante de Nueva York que nos pidió entrevista; a un joven de una comuna de Peguche que pidió micrófono para contarnos los prejuicios que vivían en su sociedad; al igual que un activista de la etnia quichua-sarayaku.

No dejaré de mencionar a comunicadores y activistas que fueron parte del programa, como Efraín Soria, Roberto Bravo, María José Jiménez, Bernarda Freire, Diana Maldonado, Santiago Vinces, Paola Hidalgo, Andrés Oleas, Pamela Troya, Christian Flores y a la directora radial de entonces, Giovanna Tassi. El programa salió del aire por la censura correísta en 2016; sin embargo, promete volver en formatos multimedia para reivindicar derechos, empoderar a poblaciones LGBTI y empujar un cambio cultural en un Ecuador que corre el riesgo de caer al abismo fundamentalista. Será un reto. (O)

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