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Ecuador/Vie.14/May/2021

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Tatiana Hidrovo Quiñónez

Latinoamérica y Biden

28 de enero de 2021 00:00

Hasta hace poco se mantenía viva la idea de que el mundo se organizaría en un sistema multipolar. Hoy es visible una coyuntura larga en la que prevalecerá la bipolaridad, con rasgos distintos al período de la Guerra Fría, por la interdependencia económica de las potencias, la complejidad nuclear y la masificación de la tecnología. China y un Estados Unidos debilitado, constituyen los polos, a los cuales se alinean los distintos subsistemas, al menos momentáneamente.

La debilidad de EE.UU. en términos económicos, sería la razón fundamental por la que el régimen del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, consideraría un cambio de táctica con respecto a Latinoamérica, dando paso a una injerencia atenuada, acompañada de nuevas formas, para lograr alianzas políticas y económicas.

América Latina tiene la ventaja de ser territorio de paz y de situarse fuera de la correlación de fuerzas nucleares. No obstante, es apetecida por todos como mercado y proveedor de materias primas en el contexto de la nueva era de la industrialización. Dentro de la lógica de la “Ruta de la Seda”, China ha logrado atar a la región y no es desconocido el papel que juega su aliado, Rusia, con mucha experiencia en establecer relaciones con núcleos latinoamericanos.

Si bien EE.UU. establecería una estrategia de alianzas con Latinoamérica, el proceso podría provocar tensiones indirectas con Rusia y China, al menos que se reproduzca la vieja historia del reparto del mundo. En una reciente entrevista en CNN, el ex presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, destacó como temas centrales el plan de paz de Colombia, el giro total de la “fracasada” política antidrogas y el problema de Venezuela, cuya salida, dijo, demandaría una negociación con la participación de Cuba, China, Rusia y EE.UU.

En la lógica del capitalismo en esta fase de globalización, parece posible tender puentes con EE.UU. en condiciones de respeto a las “soberanías” latinoamericanos, pero difícil el retiro de China, que en su contabilidad cuenta con los recursos naturales latinoamericanos, su mercado y sus deudas, en el marco de una visión hiper desarrollista, que la hace dependiente de los recursos naturales y mercados del mundo. Aunque siempre en desventaja dentro del mundo bipolar, es posible que Latinoamérica enfrente un nuevo momento, en el que México y Argentina, jugarán un papel de contrapeso.