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Ecuador/Mar.26/Ene/2021

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Rosalía Arteaga Serrano

La primera vicepresidenta de los Estados Unidos

10 de noviembre de 2020 00:00

Llegó la hora, por primera vez desde la fundación de la república, Estados Unidos de Norteamérica, contará con una vicepresidenta, lo que ya de por sí solo es un triunfo, más si ella procede de minorías que han sido tradicionalmente excluidas.

Kamala Harris hace historia, qué duda cabe, y su primer discurso de celebración, al igual que el de su compañero de fórmula Joe Biden, fue de armonía, de sanación de heridas, de encuentro de los integrantes de un país tremendamente polarizado los últimos cuatro años por un discurso de odio.

La decisión de soñar, de seguir estos sueños, de hacerlos realidad es algo que se pone en evidencia en el transcurso de la vida de Kamala Harris, así como también lo que se trasluce en sus discursos de campaña y en los que celebran el triunfo.

Me siento feliz y compañera, con deseos de celebrar, igual que cada vez que una mujer conquista una meta, consigue una victoria, hace realidad los deseos de muchas.

La necesidad de provocar cambios incluyentes, que dejen de lado, o al menos minimicen, las asimetrías, es algo que debe estar en la cabeza de los electores y de los elegidos, a la hora de gobernar.

La alegría desbordante de Kamala Harris, sus palabras fuera de complejos, la amplia sonrisa, la euforia de las mujeres negras, de las de origen asiático, de las latinas, son claros síntomas de estos vientos de cambio.

También es importante resaltar que la solidez de la democracia norteamericana debe ponerse a prueba, hacer gala de esos deseos de unidad, de fortaleza, sentimientos que afloraron en los discursos de los primeros magistrados electos y que aspiramos se mantengan a lo largo del período para el que fueron elegidos.

Larga vida a la democracia norteamericana, y a la democracia en el planeta. La necesidad de preservar las conquistas realizadas a través de los siglos, de gobiernos para el pueblo, por el pueblo, con el pueblo, no pueden retroceder ante vientos populistas y totalitarios. (O)