El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Dom.7/Mar/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Juana Neira

La Pandemia

22 de enero de 2021 00:00

En marzo de 2020 nos confinaron, un virus letal diagnosticado en China, se diseminó por todo el planeta. Todos tuvimos la esperanza de que esto tan extraño que vivimos, dure poco tiempo, ya son 10 meses y los tentáculos de este virus han seguido creciendo, éste se ha visto amenazado por cuidados y mejores manejos clínicos, entonces reacciona agresivamente para defenderse, nuevas sepas más contagiosas circulan en nuestro entorno.

El Covid 19 se ha llevado vidas sin discriminar edad, raza o condición alguna; ha dejado familias rotas, lágrimas, desconcierto. La esperanza, los sueños han quedado relegados. Los proyectos del futuro se vinieron abajo para reemplazarlos por planes de un día a la vez.

Pero aparecieron otras pandemias que nos han dejado descolocados:  cayeron las máscaras de ciertos gobernantes y la pandemia de la xenofobia se reveló vigorosamente.

La violencia contra las mujeres y los femicidios, han registrado dimensiones pandémicas en América Latina en estos meses de confinamiento, alrededor de 2000 mujeres fueron asesinadas durante el 2020. La violencia sexual contra mujeres y niñas también ha alcanzado cifras escalofriantes. La mutilación genital afecta a unos 200 millones de niñas y mujeres en el mundo. En el año 2020, se estima que hubo casi 4,1 millones de niñas mutiladas más.

Otros rostros también se han develado, en esta pandemia, los de la ambición desmedida, los de la corrupción obscena a todo nivel de la sociedad, negociados ilícitos con medicinas e insumos para combatir el Covid 19, aprovechándose del dolor y de la muerte. La corrupción institucionalizada en los Estados de varios países y la inercia de los ciudadanos frente a este tema.

También los rostros del abandono y la pobreza se han evidenciado, rostros de niños con hambre y desnutrición. Rostros de ancianos olvidados, sin salud ni cuidados.

Jóvenes y adultos que sufren de depresión y ansiedad, por aislamiento. Soledad y melancolía. Niños que han perdido la capacidad de jugar con sus pares, el encierro les ha vuelto temerosos.

Cuantas pandemias juntas… (O)

Las más leídas