El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Vie.10/Sep/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Duglas Rangel Donoso

La justicia

07 de septiembre de 2021 00:28

Cómo comprender: ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué es éste mundo? El todo no se deja ver. Todos actuamos: viviendo entre SER y no ser. Miramos al cielo, a la tierra, al mar y nos sentimos presos, reos de todo lo que nos rodea. ¿Realmente estamos vivos o somos una simulación? Dios se mueve: el tiempo se mueve, para atrás hacia adelante, regresa, se va, no aparece: nadie lo sabe. ¿Qué sabemos del tiempo? ¿Qué sé lo que viene para mí o para alguien en particular o para todos?.

¿Qué es lo que viene? ¿Me depositará en la cuenta lo ofrecido o ya no está lo prometido? Presos y perdidos: deambulando buscando un camino, una certeza que nos diga para dónde ir. ¿Cuál es el camino? Y hasta dónde llega éste sendero o cuánto durará? Puesto que todo es efímero y nada dura más que un cuarto de hora.

"Que el día de hoy sirva para servir sin esperar nada a cambio y que mi labor de hoy sea traer gozo y paz a los demás", es mi oración diaria. Muchas veces la canto entusiasmado, otras la repito porque lo que he soñado aún espera y sigue siendo sueño y tormento: no llega lo que tiene que llegar y todo se atrasa y todo me arrasa.

Cuentas: Todos tenemos que rendir cuentas. Todos. Nadie se salva de rendir cuentas. No nos damos cuenta que rendir cuentas es obligatorio. Pagar: hay que pagar, nadie está libre de pagar y rendir cuentas. Parece que los dos actos son parte de la misma comedia. Nadie se salva. Dios castiga a ricos y pobres.

No podemos ser indefinidamente lo que somos: palabras que se anulan las unas a las otras y, otras que juntamos para mentir y mentirnos todo el tiempo y creer que no hay justicia que nos alcance. No somos indestructibles, con la absurda creencia de creernos ser la fuerza del mundo. ¿Estoy despierto? ¿Estoy dormido? Estoy loco, medio cuerdo medio sano. Es mi impotencia humana lo que me trastorna. Lo único que me salva es la justicia. Hacer lo justo y que lo justo me toque.

Hoy la justicia actúa y me libera de la espera.

Te recomendamos

Contenido externo patrocinado