La dimensión espiritual en el siglo XXI

- 18 de enero de 2020 - 00:00

Según expresan múltiples personas, el Espíritu “es el amor sin límites que se encuentra más allá de toda descripción”. Lamentablemente, el espíritu se encuentra alejado de la mayoría de los sistemas educativos.

Si bien las religiones recogen aspectos de la espiritualidad; sin embargo, por considerarse cada una como la religión verdadera, en el pasado y en el presente, son fuentes de guerras y crueldades que no tienen nada de espiritual.

El enfoque integral de Ken Wilber, aplicado a la dimensión espiritual, implica rescatar e incluir los aportes de los chamanes, de los líderes espirituales, las enseñanzas de las grandes religiones, de la modernidad y posmodernidad, de la iluminación oriental y los descubrimientos realizados por la psicología psicodinámica, la psicologia evolutiva y los aportes transdisciplinarios.

Las prácticas espirituales incluyen: observar la naturaleza, el yoga, la devoción, la meditación, la contemplación, la oración, la comunión, la iluminación, etc.

Charles Proteus Steinmetz, inventor del motor de corriente alterna, planteó algo de mucha importancia que merece ser citado: “El mayor descubrimiento y avance de los próximos años estará en el ámbito espiritual.

Tal como han puesto en evidencia los registros históricos, en la esfera espiritual se encuentra una fuerza que ha constituido el mayor poder para el desarrollo del hombre y la historia y, sin embargo, tan solo hemos estado jugando con ello y nunca la hemos estudiado con la seriedad con que nos hemos aplicado al análisis de las fuerzas físicas.

Algun día la gente aprenderá que las cosas materiales no traen la felicidad y que tienen poca utilidad para lograr que hombres y mujeres sean creativos y poderosos. Entonces los científicos del mundo dirigirán el interés de sus laboratorios al estudio de las fuerzas espirituales.

Cuando llegue ese día, el mundo verá un mayor avance en una generación del que ha presentado en las últimas cuatro”. (O) 

Medios Públicos EP