Integración de valores trascendentales

- 07 de diciembre de 2018 - 00:00

Para que la humanidad eleve su desarrollo integral se requiere un cambio cultural, educacional y político, producto de una comprensión y aplicación de acciones que abarquen la totalidad de las realidades que se examinen. Cualquier realidad es compleja y cambiante.

Los conocimientos sobre cualquier realidad son un proceso en construcción inacabado, en todas las ciencias y no alcanza por completo a comprender. Einstein decía: “Toda explicación tiene un campo de aplicación y un límite a partir del cual deja de funcionar y es reemplazado por otra explicación que también tiene un campo de aplicación y un límite. Así sucesivamente…”.

Lamentablemente la mayoría de los seres humanos en sus diversas actividades, como la educación, medicina, agricultura, economía, etc. todavía creen que lo que ellos perciben y conocen es la totalidad de la verdad.

Cuando cada quien tan solo tiene su opinión, punto de vista, perspectiva, que son incompletos y diferentes de los demás. Esto es la raíz del dogmatismo y la intolerancia. Desde hace miles de años han existido filosofías, escuelas en las diversas ciencias, concepciones, visiones parciales que nos han separado y dividido en múltiples temas.

El reto es conocer los aportes al servicio de la vida que han sobrevivido la historia de la humanidad y los que se han descubierto en la actualidad e integrarlos. Se requiere integrar: unir lo corporal, emocional, intuitivo, intelectual, moral y espiritual y constituir la educación integral. Combinar la medicina alopática y la alternativa y plasmar la medicina integrativa. Mezclar la química y lo orgánico y llegar a la agricultura ecológica, etc.

Integrar lo mejor de lo creado por la vida, la cultura y la educación, de acuerdo con José Martí, debe ser ”una síntesis viviente de los valores trascendentales de la humanidad”. Así podemos actuar como seres humanos integrales al servicio de una nueva humanidad y la supervivencia del planeta. (O)