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Fredy Lobato

La hipotenusa

30 de mayo de 2020 00:00

Voy a hacer una confesión: estoy harto de la política y de comentar sobre ella. ¿Les pasa a ustedes? ¿No están cansados de día a día encender su televisión o abrir sus redes sociales y toparse con esas noticias de escándalos, corrupción, cinismo, verborrea, proclamas de buen samaritano que no se cumplen nunca, fantasmas insultando gente buena, etcétera?

A estas alturas de la vida, he notado que la gente que comenta y reproduce cosas llamadas de “banales” llega a ser más sana y menos virulenta que gente “informada”. Son la hipotenusa de la vida: pasan por encima del ángulo recto, ese entronque de posturas que termina en choques o peleas. No significa ignorar lo político, pero ya existe un pocotón de gente metida a eso, sobre todo periodistas, ¿no?

Recuerdo en la Facultad de Comunicación haber recibido un 6/10 cuando el profesor Villamarín no gustó de mi osadía –en sus tareas de ensayos editoriales– por escribir, entonces, de ecología y farándula. Teníamos que escribir de política y economía si queríamos ser buenos periodistas. Se fueron al carajo ese ensayo de la audaz Madonna y la crítica por la polución de Quito.

Opté hace 10 años producir un programa radial para diversidades y pienso que fue lo mejor que concebí como comunicador. Informar, entretener y hacer conciencia para reeducar a la sociedad –y las mismas diversidades– sobre su existencia fue vital; aunque duela el estómago escuchar o informar sobre discriminación y homofobia. Pero por cuestiones políticas, por opinar o evidenciar la sucia polítiquería, el programa fue censurado.

Es como una epifanía, en medio de esta crisis y encierro. Es preferible hablar de temas “menos tóxicos”, no como autocensura, sino como el afán de diversificar. Nunca dejaremos de pensar como animales políticos que detestamos la corrupción y la miseria de ciertos humanos; pero necesitamos también ese oxígeno diferenciado, quizá un tiempo. Ecuador cumplirá un año de tener el matrimonio igualitario y es preciso educar en esa “nueva normalidad”. (O)

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