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Ecuador/Dom.19/Sep/2021

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Nathaly Pernett Vallejo

Hasta la raíz

02 de agosto de 2021 00:29

Hoy se admira al que tiene dinero incluso sabiendo que es mal habido, se aplaude y se tacha como pilas a los que de un día al otro llenan sus arcas con miles de dólares fruto de actividades ilegales, muchos esperan trabajar con esta gente, si es que así se les puede llamar, esperan tener cualquier tipo de relación con estas personas criminales y nefastas que creen que el dinero les permite todo inclusive decidir sobre la vida de otros, irrespetar, golpear, extorsionar, manipular, lastimar, todo a cambio de dinero.

Es tan grave la situación que hoy incluso se comenten actividades nefastas pero que son legales, puesto que “se encuentra el camino” para que nadie salga “quemado”, y es así como llegan millones de obras con sobreprecio, pero que para el imaginario popular se quedan en la frase”hizo obra” , no nos hemos preguntado, ¿con qué dinero se hacen esas megas obras y cuánto realmente cuestan?

Se hacen con su dinero, con mi dinero y con el dinero de todos nosotros, entonces la próxima vez que vea que alguien “hace obra” pues básicamente esta haciendo su trabajo, no es causal de admiración ni de felicitación, es su responsabilidad, por ende usted con todo el derecho pregunte y fiscalice ¿cómo ? y ¿con cuánto?se esta haciendo ese trabajo.

Todos hemos sufrido pagando mes a mes los aportes a la seguridad social, impuestos altísimos, dinero con el que pudiésemos cubrir otra necesidad, y sin embargo cuándo se requiere el acceso a los servicios de esta, es imposible acceder. ¿Sabe porqué?, porque no fiscalizamos nuestras obras, nuestros aportes, nuestros impuestos, damos por sentado que nos van a robar y ya no hacemos ni el intento por ir más allá.

Esto está mal, el dinero es nuestro tenemos absoluto derecho de fiscalizarlo, y de denunciar a todo aquel que juegue con el mismo, pues quien lo hace juega con la salud, educación, y derechos de todos, no importa que “haga obra”, no importa que “solo sea el asistente que llevó el papel”, es tan culpable el que las hace como el que las ve hacer, cortemos ese círculo desde nuestra trinchera y denunciemos.

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