Gobierno de todos y el empresario P. Alarcón

- 22 de junio de 2019 - 00:00

En gobierno de todos, en los niveles nacional, regional, provincial, cantonal, parroquial y local, plantea que en todos los sectores, sus representantes económicos, sociales, políticos, culturales y espirituales tomen decisiones para beneficios mutuos y justos. Lo más difícil es alcanzar un gobierno de todos, que en una forma armónica salvaguarde los beneficios para los discapacitados, los más pobres, explotados e infelices.

Desde los tiempos más remotos, los más grandes comerciantes y empresarios han sido y son los que tienen mayor poder económico y político, no representan a todos, sino a ellos mismos.

La prensa nacional recoge múltiples declaraciones del empresario Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito, que en una forma muy clara y sin maquillaje, habla convencido como si los beneficios de los grandes comerciantes lo fueran para los otros sectores de la sociedad.

Dice: “La única manera de que Ecuador pueda crecer es entregando al sector privado el manejo de empresas públicas (...) de diversos sectores, como el eléctrico, petrolero, entre otros”. Esta propuesta es una dictadura de un solo sector, como cuando los militares dirigen la política y la economía. Ellos se enriquecen y el resto de sectores se excluyen y empobrecen.

“El Estado es un pésimo administrador porque cuando es de todos no es de nadie”.

Entonces, no quiere que sea de todos sino tan solo para el sector empresarial. Ignora o se olvida que el sector público no es un negocio particular, sino un servicio a la sociedad.

“En Chile la política de Estado ya está definida. Chile está mucho mejor que Ecuador. En Chile hay más gente rica que en Ecuador…”. La política de Estado ultraliberal en Chile la estableció el dictador Pinochet y no se han abierto los candados legales que impuso.

Es verdad, ha producido muchos más ricos que en Ecuador. No dijo que la desigualdad económica y social es mayor en Chile que en Ecuador. (O)