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Ecuador/Jue.28/Ene/2021

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Edwin Hidalgo

Gambito de Dama

01 de diciembre de 2020 00:00

Antes, siempre comentábamos los programas de televisión. Las telenovelas brasileñas eran mis favoritas. A otros les encantaban las series tipo Dinastía.  Pero la televisión local dejó de ser un referente porque empezaron a importar lo más barato, a reciclar programas antiguos y la poca producción nacional era de poca calidad.

Luego vino la TV por cable, que ofrecía variedad. Pero ya no todos veíamos lo mismo. Por ejemplo, Discovery o History Channel eran mis favoritos. Otros preferían las comedias o las series de acción. Más de la mitad optó por los programas deportivos. Pero tampoco fue una solución óptima.

La TV por cable repetía demasiado los programas, también tenía publicidad y algunos optamos por You Tube. Pero este también se llenó de publicidad hasta de religión y política que deberían estar vetados. Luego vinieron los canales pagados directamente, como Amazon o Netflix. Yo tengo este último y la serie que está de moda es Gambito de Dama.

Como el término gambito se conoce poco fuera del ajedrez, digamos que Gambito de Dama es Sacrificio de Reina. La reina es la pieza más versátil en el ajedrez y solo un maestro puede ganar, después de perder la reina. El ajedrez, de origen persa, es el deporte inteligente, diría más bien de alta concentración. Por eso los matemáticos son buenos en ajedrez.

Los lingüistas somos gente de atención dispersa, buenos para los idiomas pero no mucho en ajedrez. Pero aunque usted no juegue ajedrez, esta mini serie de Netflix le va a encantar. No adelanto nada para no ser como el malvado que contaba el final a todos los que entraban al cine. Lo que sí les recomiendo a los que vieron o van a ver Gambito de Dama, es que lean en la Wikipedia la vida del campeón mundial Bobby Fischer. Este genio estadounidense del ajedrez hasta aprendió ruso escrito, para poder leer las revistas de ajedrez y algún día derrotar a los maestros.

Porque en Rusia la gente común practica dos aficiones que cuestan muy poco pero valen mucho: el ajedrez y la lectura. (O)