Columnista invitado

¿Fin del brazo duro del racismo?

- 03 de septiembre de 2014 - 00:00

Columnista invitado

Cualquiera tiene sus dudas, porque razones históricas no faltan para tumbarlas de pronto. Ese brazo desalmado del racismo es (o empezó la cuenta regresiva para ya no serlo) la Policía Nacional e hizo lamentables esfuerzos para ganarse esa mala fama y la memoria del agravio no se debilita. Además, el alma de las instituciones no cambia por voluntad de pocos y más bien es el resultado de una combinación de sus propios esfuerzos y la respuesta a ellos del entorno social. Las dudas no invalidan las acciones de mejoramiento; en lo básico, es atisbo de optimismo.

Un jueves de este agosto fui invitado por oficiales y suboficiales del Comando Provincial de Esmeraldas de la Policía Nacional a conversar sobre derechos humanos y derechos colectivos; una sorpresa para mí. Un antecedente podría ser aquel conversatorio entre jóvenes raperos (identificados con la urban tribal clothing y dreadlocks) y decenas de policías con presencia de oficiales; fue para controlar y bajar el tono a los prejuicios culturales policiales: ¿joven hip-hopero? Proclive a cosas raras. De eso han pasado algunos años.

No hubo más quejas juveniles, podría considerarse que el diálogo funcionó. Acepté de inmediato la invitación cuando Mary Quiñónez, activista y lideresa del pueblo negro, me la comunicó, el Abuelo Zenón aconsejaba: “El día, este día, solo despunta una vez”. Además, uno quiere afinar la fe en el cambio institucional y eso solo es posible mediante conversación abierta.

Volvemos a la pregunta del rótulo: ¿se ablanda el endurecido brazo del racismo ecuatoriano? Si la primera impresión es la que cuenta, la respuesta sería afirmativa. Y no es por ahí el rumbo de los análisis, porque esta buena señal de aproximación inteligente a la comunidad afroecuatoriana podría considerarse el límite por algún mando superior. No obstante, hay cambios para mejor en otros aspectos del oficio policial. La conversación era sobre derechos, pero los derechos son hijos de la historia de pueblos y naciones, por eso se hizo una apretada síntesis de más de 460 años de nuestra llegada en escasos minutos. Entonces, “¡oh, de eso sabemos casi nada!”. Alguien es responsable de la invisibilización histórica del pueblo negro del Ecuador hasta en los organismos de seguridad ciudadana, tan sensibles al tema racial. Se precisan aportes urgentes al sistema educativo ecuatoriano y a las acciones complementarias de educación popular; la interculturalidad es fundamental para el Buen Vivir.

El tema racial es pésimamente gestionado por las policías de las Américas, alguna excepción de bajo grado es prudente admitir. Dos casos extremos de brazos policiales malditos del racismo: Brasil y Estados Unidos. Aunque el de Brasil no tiene tanta prensa, no deja de ser tanto o más grave que el estadounidense. La activista afrobrasileña Beatriz Santos mostró su dolor: “La vida de negras y negros no tiene valor social en Brasil”. Por acá, la Policía va en otra dirección.