Lo que está en juego en Brasil

- 20 de septiembre de 2018 - 00:00

Un seminario internacional coordinado por el excanciller brasileño Celso Amorim, en Sao Paulo, sobre el tema “Amenazas a la democracia y el orden multipolar”, reunió a tres ex primeros ministros europeos (de Francia, España e Italia), así como a personalidades como Noam Chomsky y Pierre Sané, entre otros, tuvo distintas preocupaciones, pero un punto en común: se juegan en Brasil grandes cuestiones, no solo del país o de América Latina, sino del mundo contemporáneo.

Dominique de Villepin, Massimo D’Alema, José Luis Rodríguez Zapatero, ex primeros ministros, han recordado que Brasil gozaba de un enorme prestigio en escala mundial, como por ejemplo en el combate al hambre, así como potencia emergente que participaba en la búsqueda de soluciones a grandes conflictos mundiales. En las palabras de Chomsky: “Con Lula, Brasil era el país más respetado del mundo”. Por el contrario, ahora es un país que ha desaparecido de la escena internacional. Lo primero que está en juego en la crisis brasileña, entonces, es la presencia o la ausencia de Brasil en el mundo. Lo segundo, tiene que ver con el destino de la democracia, profundamente en crisis en todas partes del mundo. “El mundo necesita de un Brasil democrático y como ardiente defensor del multilateralismo”, según Dominique de Villepin.

Hubo consenso en que la crisis de la democracia es un fenómeno mundial, que se ha agudizado en estos últimos años y que Brasil es un caso ejemplar. Porque una presidenta reelegida por el voto popular ha sido sacada del gobierno sin ningún justificativo legal, así como un expresidente, favorito para triunfar en las elecciones, ha sido procesado sin pruebas, condenado por “convicciones” y preso, para que no fuera elegido presidente de Brasil.

Los participantes del seminario se han reunido con Fernando Haddad, a quien conocían como ministro de Educación de Lula. Dos de ellos, Villepin y el mexicano Cuahutémoc Cárdenas, han podido visitar a Lula en Curitiba.

Rodríguez Zapatero hizo la intervención más larga y de más impacto, centrada en los valores de la izquierda en el mundo contemporáneo, incluyendo las justificaciones de su constante participación en los intentos de pacificación de los conflictos en Venezuela.

Al analizar la situación de Brasil, después de mostrar, como todos los otros, su admiración por la fuerza política y moral de Lula, concluyó: “Fernando Haddad será el próximo presidente de Brasil”. (O)