El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Lun.26/Jul/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Natalia Encalada

Estallido en Cuba: momento clave

20 de julio de 2021 00:39

El estallido social que vive Cuba es algo inédito, pues se trata de la mayor manifestación del descontento de la población desde que la Revolución Cubana se tomó el poder político de la Isla en 1959; pero a la vez es algo que se esperaba como resultado de una crisis generalizada que tiene tres aristas: sanitaria, económica y política. La pandemia, sin lugar a dudas, ha sido el detonante de las protestas en contra del régimen. Si bien se han registrado logros como el desarrollo de cuatro vacunas, una de ellas ya aprobada, y una gestión que parecía mantener controlados los niveles de contagio; en los últimos meses la situación se ha ido agravando hasta un punto límite. Las cifras de infectados y muertos han sido crecientes, debido a la falta de medicamentos, la falta de médicos y el bajo porcentaje de población vacunada. Esto golpea al argumento histórico del Gobierno Cubano sobre su exitoso sistema de salud.

Por otro lado, es innegable que la situación económica y social de la Isla ha sido históricamente complicada y no ha logrado suplir las necesidades de alimentación y empleo. Las reformas económicas que se han adoptado en los últimos años no han sido suficientes para reactivar totalmente la economía y mejorar la calidad de vida. En ese contexto, la pandemia colapsó el turismo, una de las principales fuentes de ingresos del país. Se observa una creciente inflación, escasez de alimentos y la dificultad de adquirir productos básicos y medicamentos. Todo muestra el fracaso del sistema comunista en cuanto a garantizar la satisfacción de las necesidades básicas.

De la mano, entonces, está la crisis política, a partir de la cual el país está polarizado. Todos los cubanos coinciden en que están viviendo una situación insostenible. El problema radica en que una parte de la población responsabiliza a la falta de eficiencia gubernamental y de la estructura económica y política; mientras que otra parte continúa apoyando el discurso oficial culpando al embargo estadounidense de la crisis. Muchos dentro de este último grupo van desencantándose de la ideología, pero temen la inestabilidad. Este es un momento crucial, para que se genere un consenso nacional en Cuba y se encuentren soluciones definitivas. En las calles se pide libertad y democracia. Si en más de seis décadas el comunismo no ha podido responder a este clamor, la ciudadanía tiene derecho a buscar una transición a un nuevo sistema que permita garantizar los derechos humanos básicos para cada ciudadano cubano.

Contenido externo patrocinado