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Ecuador/Mar.30/Nov/2021

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Edwin Hidalgo

Estado de Sitio

21 de octubre de 2021 00:23

Hace 49 años se produjo una de las películas políticas más duras del siglo XX: Estado de Sitio del brillante director Costa-Gavras, coproducción franco-italiana que denunciaba al mundo lo que estaba pasando en Uruguay. En ese país se decretó el estado de sitio para contrarrestar la insurgencia del grupo guerrillero Tupamaros, cuyas protestas eran legítimas pero habían llegado a un extremo de violencia de lado y lado. Es decir, no como aquí que apenas se anuncia una protesta pacífica, ya se decreta el estado de excepción, eufemismo contemporáneo para llamar al estado de sitio. En Montevideo había cantidades de asesores estadounidenses en el gobierno de derecha, unos cobijados por puestos diplomáticos y otros por agencias de “desarrollo”, que asesoraban a policías y militares para un represión más eficiente. Esa abierta intervención estadounidense en Latinoamérica, de hace medio siglo, coincide con el arribo actual a Quito del canciller de Washington, allá llamado Secretario de Estado, Anthony Blinken. Puede ser coincidencia, pero lo dudo; las superpotencias no mueven un dedo sin motivo.

Lo que vivió el pequeño país de Uruguay en 1972 y la tragedia chilena de 1973 fueron obra de la CIA, como han confesado sus mismos agentes. Los sucesos de Argentina de hace 40 años también tuvieron ese tinte intervencionista. Desgraciadamente, no es algo del pasado porque Colombia lo está viviendo este momento; los paramilitares y los falsos positivos se han establecido gracias a los asesores y a las armas llegadas de su aliado del norte, el mismo que le arrebató Panamá en 1903. Qué pena que el país de Franklin Roosevelt y la inversión en obra pública de los años 30, el país que aliado a la Unión Soviética liberó a Europa del fascismo, no termine de despertar de su ilusión del destino manifiesto. Las alianzas actuales con las fuerzas más oscuras de Latinoamérica han provocado el odio de los más pobres en nuestro continente y hasta en su propia nación, cuando un policía blanco estadounidense asfixió a un hermano negro estadounidense y lo mató.

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