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Ecuador/Mié.27/Oct/2021

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José Gonzalo Bonilla

¿Encuentro, conquista o genocidio?

14 de octubre de 2021 00:00

Otra vez llegó el 12 de octubre y con esta fecha, la eterna discusión de si lo acaecido en 1492 fue un encuentro, una conquista o un genocidio. Me concentraré en el tercer concepto, el de genocidio, que, según las Naciones Unidas, se entiende “como un delito perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.

A diferencia de los ingleses o de holandeses, España no sólo que no exterminó con las poblaciones aborígenes que hallaron en el momento de la conquista, sino que respetó tanto a las personas como a las instituciones indígenas. Para ello, se encuentran suficientes evidencias y documentación que sostienen lo aseverado. Por ejemplo, no acabaron con la lengua náhuatl o quichua, publicaron gramáticas y diccionarios de estas lenguas. Es decir, las reconocieron y garantizaron su supervivencia. Por lo tanto, no hubo genocidio.

Cientos de españoles no pudieron haber asesinado a cientos de miles de indígenas. Eso sí, se aprovecharon de las guerras intestinas que tuvieron ciertos pueblos nativos contra imperios como el Inca o el Azteca. Imperios que, por una mirada romántica queremos re-presentarlos como pueblos casi más civilizados que la misma Europa.

La corona española también auspició y reconoció matrimonios españoles con indígenas. Si no, ¿con quien tuvo descendencia Hernán Cortés? Con la indígena Malinche. Hasta Hollywood, recuerda el matrimonio mestizo de la india Pokahantesú (Pocahontas) con el capitán inglés John Smith.

Han pasado más de 500 años, y, ni los españoles ni los indios de aquel entonces, son los mismos de ahora. Sin embargo, el hecho histórico no tiene importancia en sí mismo. La historiografía ha politizado aquel período convirtiéndolo en funcional para las corrientes neomarxistas. Se consideran, casi por derecho natural, como dueños de estos territorios que suponen ser herederos. Como si la institución jurídica de la herencia fuera indígena, cuando en realidad, es una institución creada por el derecho europeo.

Por contraparte a la visión indigenista, encontramos aquellos que se tienen a sí mismos como nobles españoles. A estos, les caería muy bien que se hagan la prueba genética para que descubran todos los colores que constituyen su ADN.

Españoles e indígenas trasnochados contribuyen para que este país no despegue definitivamente. Aquellos, añoran París y los otros, el Tahuantinsuyo.

¿Qué no hay nada que celebrar el 12 de Octubre! ¡Están equivocados! El descubrimiento de América cambió no solamente la percepción del mundo, sino que cambió el mundo entero. América, Asia y Europa se descubrieron en un nuevo mapa. Es así que se constituye la primera experiencia de globalización y la representación de un Nuevo Mundo.

La historia en realidad no explica el pasado, explica el presente y construye el futuro. Ese futuro de progreso solamente será cuando concienciemos que somos un pueblo mestizo desde cualquier ángulo que se quiera ver.

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