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Ecuador/Mié.4/Ago/2021

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José Gonzalo Bonilla

¿En qué fracasaron Perú y Colombia?

17 de junio de 2021 00:00

Luego de destruir Santiago de Chile y salir de Quito con el rabo entre las piernas, el dictadorzuelo venezolano Diosdado Cabello amenazó al continente entero y sentenció: “la guerra será en Colombia”. Y lo cumplió. Incendió la tierra del vallenato. Los radicales aprovecharon las condiciones de descontento social frente a medidas no negociadas. En el Ecuador, la izquierda mariateguista ya instalada cómodamente, dieron como recibimiento al presidente Lasso, la amenaza de volver a incendiar el país si no baja el precio de los combustibles. No se trata de izquierdas y derechas. Se trata de viabilizar un país más inclusivo económicamente. Sin duda lo sucedido en el continente y lo que podría venir para nuestro país es resultado de una historia de exclusión. Nuestros países han fracasado.

Frente al desastre, Daron Acemoglu y James Robinson en su libro Por qué fracasan los países. Los orígenes de la prosperidad y la pobreza sostienen que son las instituciones fuertes las que hacen progresar a las sociedades. Y cuando hablan de instituciones, se refieren de la manera más amplia. No solo se refieren a aquellas propias del Estado, sino también aquellas instituciones como la familia, la escuela o las iglesias.

Para los autores, existen dos tipos de instituciones. Unas, denominadas inclusivas y las extractivistas.

Parecería que la mayoría de los gobiernos de la región responden al concepto de instituciones extractivistas. Es decir, concentradoras del poder y la riqueza. Si miramos el caso de Perú y Colombia, sus instituciones no han creado “los incentivos necesarios para que la gente ahorre, invierta e innove”. Son instituciones sostenidas por pocas familias, grupos reacios a perder sus privilegios en beneficio del resto.

Si algo no debe olvidar el presidente Lasso que la gobernabilidad se dará solo y solo si desde el gobierno se generan instituciones que permitan la desconcentración del poder y la riqueza.

Perú y Colombia se despreocuparon de generar esa nueva institucionalidad que robustezca sus clases medias. Es la clase media la que debe ser estimulada para que los países progresen. La concentración del poder y de la riqueza solo generan pobreza y retraso.

La sostenibilidad democrática estará garantizada por el respeto a la propiedad privada, la inversión en infraestructura, la democratización del crédito, el respeto al Estado de derecho, seguridad jurídica unívoca así como la creación de incentivos para la inversión nacional y extranjera.

Al gobierno del presidente Lasso le corresponde inaugurar un modelo inclusivo que garantice la democracia y el progreso económico del país y sus ciudadanos. Al Ecuador, le queda generar y distribuir la riqueza o distribuir pobreza. ¿Son estas líneas las que remplazan a las entelequias de izquierdas y derechas?

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