"El que ha llegado a Casa"

- 28 de octubre de 2015 - 00:00

Así es, después borrarlo de la historia ecuatoriana o asomarlo como el demonio, llega a Casa, que es como decir al respeto y a las buenas cosas del corazón. El sábado 14 de noviembre próximo, en Portete, se colocará el primer símbolo de la llegada de los Ancestros a la actual República del Ecuador. El Gobierno Parroquial de Bolívar y el liderazgo afroecuatoriano, mujeres y hombres, instalarán un busto a Alonso de Illescas. Es un simbolismo referencial para el cimarronismo afroamericano, para quienes se rebelaron con el último sorbo de vida, para quienes forzaron encallamientos de galeones y escaparon tierra adentro y también para quienes se empalencaron en impensables alianzas anticolonialistas con los pueblos indígenas. Este jazzman  sabe que no se han programado invitaciones personales, pero debemos ir todos. Un día para mirarlo desde esa playa con los ojos prestados de la historia negra.    

Malcolm X cuenta que en la Universidad de Ibadán, Nigeria, los estudiantes con aprecio le gritaban: “Omowale”. Se tradujo: “El hijo que ha llegado a Casa”, en idioma yoruba. De esta universidad egresaron Wole Soyinka (premio Nobel de Literatura), el conocidísimo escritor Chinua Achebe (+), Grace Alele-Williams (famosa matemática), entre otras personalidades nigerianas. La frase completa del recibimiento fue: “awon omo ti o ti de ile”. Con Alonso de Illescas cabe la frase en su totalidad afectiva, desde octubre de 1997, pertenece por entero a la actual República del Ecuador, más aún, es uno de sus héroes nacionales.

No nació en ninguna de las islas de Cabo Verde como se repite, para la fecha que se le asigna a su nacimiento, 1528, en algunas de aquellas islas hasta entonces deshabitadas los esclavizadores portugueses concentraban a la gente africana para el traslado violento a Europa y América. Entonces, ¿dónde nació Alonso de Illescas? En algún lugar de la costa occidental de África, pero renació en Portete, actual parroquia Bolívar, cantón Muisne, provincia de Esmeraldas. La libertad a plenitud también es una manera de volver a nacer. Él residió en Sevilla; en el siglo XV, era una ciudad portuaria y bastante cosmopolita, además, fue un territorio intercultural muy importante durante el Califato de Córdoba.

Con Alonso cabe la expresión: vivió en el vientre del monstruo y le conoció entrañas (las malas, por cierto), sentires y pensamientos. Y aunque parece que su estatus no era el de un esclavizado, seguramente ya estaba bautizado para el crédito político como católico, también así debió estar por fuera de lo socialmente respetable o aceptable. En esas décadas del siglo XVI se estructura el racismo moderno incorporando a más de la creencia religiosa la coloración de la piel (marcadores diferenciadores). ¿Qué responsabilidad tiene Alonso en la liberación de las seis mujeres y los diecisiete hombres africanos? Es posible que él facilitara la huida y más tarde liderara la triunfante resistencia colonialista y esclavizadora. (O)