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Ecuador/Vie.17/Sep/2021

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Fausto Segovia Baus

¿El evangelio al revés?

18 de agosto de 2021 00:22

Hace años, cuando realizaba una pasantía en Chile –en tiempos de Salvador Allende- leí un libro sorprendente: “El evangelio de Judas”, texto utilizado por el movimiento gnóstico, escrito en el siglo II, que se creía desaparecido. Más tarde, en 2006, la revista National Geographip Society publicó un trabajo de restauración, que constó de un reportaje y un video documental sobre el tema, que intentó reconstruir la figura de Judas Iscariote, que los cuatro evangelios canónicos consideran traidor al mensaje de Jesús.

Esta introducción contextualiza el tema de este ensayo que, en pocas líneas, intenta una relectura sobre lo que sucede en el mundo, agobiado por la pandemia, el calentamiento global, la pobreza, la indiferencia y diversos tipos de violencias, mientras pocas personas gozan de confort ilimitado, viajan al espacio de turismo, los gastos militares se disparan y la corrupción es la regla que, en buen talante, significa, según algunos filósofos, el triunfo del mal sobre el bien, mediante la traición y la mentira sobre la verdad: ¿Caín sobre Abel?

Este comentario no es exagerado. Lo comprueba José Saramago, notable escritor portugués, Premio Nobel de Literatura, quien, en “El evangelio, según Jesucristo” presenta su visión sobre el Nuevo Testamento, y en “Caín” sobre los primeros libros de la Biblia, en irónico y mordaz recorrido que ofrece una nueva parábola para la comprensión de un mundo decadente.

A partir de su crimen contra su hermano Abel, Saramago describe la vida errante de Caín que camina por ciudades turbias, palacios de tiranos y asientos de asesinos, debido a su habilidad de viajar a través del tiempo con un burro. Aparecen Abraham, el momento de intentar sacrificar a su hijo Isaac por disposición de Dios; Noé, cuando había construido su balsa antes del diluvio universal; Job y sus desgracias; los entuertos de la Torre de Babel y Sodoma y Gomorra… Y también describe un idilio sombrío de Caín con Lilith.

Si bien estas obras de Saramago y la enunciada arriba son fruto de la investigación, la primera, y la imaginación, las otras, resultan paradigmáticas al convertirse en íconos de una relación tormentosa y a ratos desmedida de una lucha sempiterna entre el bien y mal, o entre la vida sobre la muerte, que configurarían una especie de evangelio al revés, donde los dogmas quedan recluidos por la razón y la realidad.

Sería interesante que cristianos, ateos o agnósticos reflexionemos sobre si la humanidad está viviendo su plenitud o nos esperan malos momentos, cuando la moral ha sido –virtualmente- saqueada por la falta de ética, la anomia, la permisividad y la incertidumbre.

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