El emprendimiento en Ecuador

- 09 de agosto de 2018 - 00:00

La Dra. Virginia Lasio, de la Espae Espol, nos dice que el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) se inició en 1999 por el Babson College y London Business School como un proyecto de investigación para proveer de información relevante y de alcance internacional, acerca de las actitudes, actividades y características del emprendimiento y sus diferentes fases. Mide la actividad emprendedora en cada uno de los países participantes; analiza los factores que determinan los niveles de actividad emprendedora; e identifica áreas de oportunidad que permitan la creación de políticas públicas para mejorar el nivel de actividad emprendedora. El ciclo 2017 del GEM Ecuador, que es elaborado por la Espae, recogió información de 2.060 personas en edad adulta y 37 expertos nacionales, cuyos resultados muestran que en 2017 cerca de 3 millones de adultos iniciaron algún tipo de negocio (emprendimiento naciente) o ya eran dueños de uno con menos de 42 meses de antigüedad (emprendimiento nuevo). Esto significa 29,6% de la población entre 18 y 64 años, siendo la TEA (Tasa de Actividad Emprendedora Temprana) más alta de la región por seis años consecutivos, seguida por Perú y Chile, sin embargo, ha decrecido 6 puntos porcentuales desde 2013.

Pero estas buenas noticias se complican, pues aún se mantienen las dificultades para que un emprendedor supere al menos los tres meses de operación. Problemas de financiamiento y falta de rentabilidad son las principales barreras para su falta de sostenibilidad en el tiempo. Es por eso que me pregunto: ¿somos realmente emprendedores o simplemente noveleros? El emprendedor ecuatoriano tiene un promedio de 36 años, con un negocio orientado al consumidor, 11 años de escolaridad y el 48,8% proviene de hogares con un ingreso entre $375 a $750 al mes; 33,4% tiene un empleo adicional y 50,2% es autoempleado. No hay duda de que el alto desempleo que hay en el país contribuye de alguna manera para impulsar el emprendimiento.

El GEM introduce ahora el GESI o índice de espíritu emprendedor, que muestra que tenemos una percepción positiva frente al emprendimiento y una alta autoconfianza en las capacidades o conocimientos necesarios para emprender con orientación para aprovechar la oportunidad antes que por necesidad. Sería bueno leer este reporte junto con la nueva edición del libro de Osvaldo Hurtado: Las costumbres de los ecuatorianos que describe crudamente la idiosincrasia nuestra. (O)