Educación sexual en escuelas y colegios

- 20 de agosto de 2018 - 00:00

Pudimos conocer, realizan actividades en las que abordan la educación sexual de sus alumnas y alumnos. Con cierta frecuencia, esas actividades se limitan a una serie de talleres o espacios de disertación sobre algún aspecto de la sexualidad humana.

Algo más ocasionalmente, aparecen proyectos que proponen también el abordaje de aspectos que podrían pensarse como tangenciales: el rol de las mujeres en la historia, la literatura y las ciencias o el predominio de los varones en la organización política, social y económica, por ejemplo.

En todas esas variantes, alumnas y alumnos suelen ser oyentes de lo que docentes, directivos y jurisdicciones les presentan. La escuela se limita a informar sobre algunos temas, con lo que queda sin recorrer la distancia entre lo que el educador cree relevante y lo que el educando quiere o necesita saber.

Es cierto que cuando hablamos de métodos anticonceptivos hay poco lugar para diferencias y contradicciones, más allá de cualquier dislate albinista. Pero si lo que queremos es educar a una persona para vivir su sexualidad de manera plena y saludable, pasa a ser una obligación ética abrir espacios de encuentro y diálogo con quienes integran la comunidad que educa y se educa, sin temer ni eludir lo que incomoda.

Una propuesta de educación sexual, coherente con todos los marcos normativos de nuestro país e incluso con cualquier valor religioso fundamental, debe dar lugar a la pregunta o a la afirmación que sea, sin escandalizarse, sin leerlas como provocaciones, gestando oportunidades para abordarlas en las pequeñas comunidades educativas que conforman cada grupo de estudiantes en cada aula. Una propuesta honesta de educación sexual dará lugar a las dudas: el aborto, el comienzo de la vida, si se puede amar a alguien del mismo sexo, lo objetable o no del sexo solo por deseo.

Además, dará lugar a los miedos: crecer, ser madre, ser padre, el propio embarazo deseado o no, ser gay o transexual. Una propuesta honesta de educación estará siempre incompleta; no encontrará todas las respuestas en los currículos ni en los manuales de educación para el amor, ni en la formación de los maestros. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: