Ximena Ortiz Crespo

¿Educación de calidad?

29 de febrero de 2020 00:00

Para muchos, la educación se reduce a un medio de proveer conocimiento. ¡Qué bueno es hallar ese profesor que enseña a su estudiante a ser un pensador independiente, creativo y crítico!

Activar el aprendizaje es el primer paso. Este no se da por transmisión ni por ciencia infusa, sino por la toma de conciencia del alumno sobre cómo aprender. Si el maestro se toma el tiempo para aclarar el proceso y  lo discute con sus alumnos, esto se facilita. Y más si asigna tareas en clase, organiza discusiones, les deja pensar en voz alta.   

El aprendizaje cooperativo es un factor de activación del aprendizaje. Los estudiantes que aprenden juntos, discuten y se instruyen mutuamente. El trabajo de grupos es una herramienta que requiere planificación, supervisión y espacio para la evaluación grupal e individual, tomando en cuenta que hay estudiantes que cargan con todo el trabajo frente a los demás. Otra herramienta es diferenciar a los estudiantes. Nuestra sociedad es heterogénea en antecedentes culturales, intereses personales, conocimientos previos, estilos de aprendizaje, motivación, objetivos, etc. Esas características influyen en lo que un alumno aprende en clase.

Por ello, el profesor debe diversificar su forma de enseñar, permitir que los estudiantes elijan sus temas para las tareas, ofrecer materiales de aprendizaje adicionales, sugerir  lecturas, ofrecer una hora de consulta individual para dar ayuda específica, ofrecer “pastillas” en video de temas difíciles, usar diferentes medios de presentación, no solo hablar, no siempre “powerpointear”, usar animación, demostraciones, pistas visuales o artísticas. Dar y pedir información a través de los medios digitales, en los que los estudiantes son maestros, son  herramientas muy útiles.

El contenido educativo es crucial. Tanto el currículo como el material didáctico deben ir con la realidad de los estudiantes y su futuro profesional. Por ello, el profesor que enfatiza en las habilidades básicas de la lengua y las matemáticas, que hace conexiones interdisciplinarias, que incluye temas como relaciones humanas, vocación cívica, resolución de conflictos, derechos humanos, igualdad de género, inclusión, equidad, logrará pensadores independientes, creativos y críticos. (O)

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