En Ecuador: ¿Si vis pacem para bellum?

- 09 de septiembre de 2019 - 00:00

La respuesta está al considerar que el rol estatal -al ser democrático- está en buscar los mecanismos adecuados (políticas públicas conectadas con la ciudadanía; y ejecutores de tales cuyo desempeño laboral sea eficiente y eficaz… efectivo) que brinden permanente seguridad ciudadana, en pro de mantener y mejorar la calidad de vida de la sociedad.

¿Qué ocurre? Varios medios de comunicación lo han informado: personas que buscan alterar la paz en la nación mediante el cometimiento de delitos, tales como el robo (o hurto); existiendo quienes, en ocasiones, van más allá, refiriéndome al atentado -en cualquier grado- a la integridad humana.

Ante ese panorama, el presidente Lenín Moreno decidió, con valor y voluntad, iniciar -y convocar a todos a- la gran cruzada por la seguridad del país, consciente del miedo que tienen las personas de ser víctimas de la delincuencia, incluso estando en su domicilio.

Para reforzar, recientemente el exalcalde de Guayaquil Jaime Nebot socializó un plan para recuperar la seguridad ciudadana, subrayando que: “El Gobierno da muestras de entenderlo”, pero reparando en actuar con rapidez y entereza, en unión continua de las autoridades, redirigiendo la ley (tarea legislativa) para que defienda a la víctima y no a los hampones.

Respondiendo, en Ecuador: ¿Si vis pacem para bellum? (¿Si se quiere paz entonces prepárese para la guerra?) ¡No! Veamos: si fuera ministro de gobierno, recomendaría: un plan como el ya indicado, añadiéndole trabajar en cultura de protección ciudadana con fortalecimiento policial (ciudadanos organizados en sus barrios, conectados todos vía mensajería WhatsApp, y también con el policía asignado al sector; todos actuando de manera proactiva), y una actitud policial tal como la que viene recomendando exlegislador Alfonso Harb: “Alerta, palo y plomo”.

Así (reeditando el título de esta entrega): en Ecuador, Si vis pacem para pacem (Si se quiere paz entonces prepárese para la paz.). (O)