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Ecuador/Vie.24/Sep/2021

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Diego Salgado Ribadeneira

El dilema

28 de abril de 2020 00:00

El dilema está entre mantener el aislamiento indefinido o salir a trabajar con respeto al distanciamiento social. Complicada decisión.

 Los portadores del coronavirus son las personas, por ello el aislamiento, para evitar el contagio y para proteger que el sistema de salud esté dispuesto para los casos de emergencia.

Si algo ha demostrado la cuarentena es que la gente prioriza sus gastos para adquirir alimento, salud y servicios básicos.

Está demás decirlo, la producción de alimentos, la agricultura, la ganadería, la industria y el comercio son actividades humanas privadas, algo lógico, pero lo expongo porque hay sectores ideológicos que no lo asimilan. Además, desconocen que el Estado ecuatoriano, en gran medida por influencia de esos mismos sectores, es incapaz de brindar servicios de salud y tampoco puede subsidiar a cientos de miles de ciudadanos necesitados.

Debemos comprender que para que haya un plátano y un pan en la mesa, alguien los produce. Para producir los bienes y adquirirlos, es necesario dinero.

 Entonces, si se mantiene el aislamiento, no hay producción, sin producir, las familias no pueden satisfacer sus necesidades y el Estado menesteroso no alcanza a auxiliar a las familias pobres. Los limitados recursos públicos deben servir, exclusivamente, para mantener funcional al Sistema de Salud Público, cuidar la infraestructura pública y la seguridad ciudadana.

 El Estado no genera riqueza, el Gobierno debe facilitar la reactivación del sector productivo, no debilitarlo con más impuestos y, de manera científica, permitir que cuidadosamente los ecuatorianos se incorporen a las actividades productivas.

 De su lado, los empresarios deben garantizar la salud personal de sus empleados; para ello debe implementar todos los sistemas de desinfección y limpieza, de herramientas y espacios de trabajo, para reducir al mínimo el riesgo de contagio de los trabajadores.

Y todos debemos entender que, sin disciplina y corresponsabilidad social no podemos recuperar la libertad. (O)

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