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Ecuador/Mié.3/Mar/2021

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Simón Zavala Guzmán

Deuda externa

27 de enero de 2021 00:00

Fernando Villavicencio, hoy candidato con todo merecimiento a la Asamblea Nacional, valiente periodista de investigación, luchador infatigable contra la corrupción, perseguido implacablemente por el correismo, ajusticiado por jueces corruptos que cumplían órdenes “superiores”, ha hecho una denuncia sumamente grave contra  el candidato presidencial Andrés Arauz que tiene que ser analizada y que deberá, en un cercano momento,  ventilarse en la Fiscalía General del Estado.

Sería injusto no señalar que, en esta lucha contra la corrupción de la cúpula del correísmo, de la cual, ya existen algunos sentenciados, otros en espera de sentencia, otros prófugos, y otros que serán enjuiciados próximamente; se han destacado también otros periodistas y algunas personalidades políticas y gremiales que han enjuiciado penalmente por delitos de corrupción a ciertas cabezas visibles de ese gobierno repulsivo por las acciones desleales que ejecutaron contra el pueblo ecuatoriano. Robarle el dinero a un pueblo es un delito atroz, que no solamente merece una sanción penal sino el escarnio y el desprecio de ese pueblo. También fueron perseguidos, algunos encarcelados y en general ajusticiados primero en esas sabatinas verborreicas en las que se destilaba veneno, odio y estulticia;  y, luego, por ciertos jueces y fiscales comprados, que también deberán responder por sus acciones oportunamente. Esto, no es un asunto de venganza sino el simple deseo de poner los hechos y a sus actores en su sitio y sentar un precedente histórico en nuestro país. 

El candidato Araúz tiene que explicarle a los ecuatorianos el porqué de sus opiniones escritas emitidas en la SENPLADES para que se autoricen “inversiones prioritarias” por 42.000 millones de dólares para supuestamente “grandes obras”. En base a ellas, Ecuador se endeudó externamente en cantidades exorbitantes terminando gran parte de ese dinero en  contratos de obras con grandes sobreprecios de los que, firmas como la Odebrecht sacaban las coimas para llenar hasta la gula los bolsillos de los ladrones de cuello blanco. Por cierto, que no es solamente el candidato Andrés Aráuz quien únicamente debe responder. También deben hacerlo el Procurador General del Estado, los Miembros del Comité de Deuda, algunos Ministros y Subsecretarios, de esa época y, uno que otro funcionario de la Senplades y Ministerio de Economía y Finanzas. En todo caso, independientemente de quien gane la Presidencia de la República tengo la seguridad de que Fernando Villavicencio, a quien el pueblo ecuatoriano lo llevará a la Asamblea por haber puesto de cuerpo entero la corrupción, ejercerá con mayor fuerza moral y legal su función de fiscalización. 

 

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