Titúlelo usted

- 21 de octubre de 2019 - 00:00

Hace algún tiempo me vienen golpeando los conflictos que se dan en nuestras sociedades, mismos que GC, por el tratamiento que le dan las partes (imperio de la fuerza por sobre la inteligencia y la caridad para “ganar”, y no resolver vía consensuar), nos terminan separando más –y no uniéndonos más–, e incluso con riesgo a generar bajas humanas.

Infiero: ¡Estamos en polaridad cognitiva negativa! Me pregunto: ¿Nos cuesta tanto cambiar nuestra polaridad (a positiva), pese a las consecuencias perjudiciales que producimos?

Alguna vez conversaba con uno de los amigos del expresidente Febres Cordero, quien me compartió una frase que el exmandatario profería: ¡La esperanza está de pie! ¡Es posible mejorar! No obstante, a ratos, nos podemos desanimar (así sea mínimamente) cuando los problemas (donde la ira derrota a la razón) están presentes como “menú de restaurant famoso”.

¿No lo cree? Pues digiéralo; entrada: piezas audiovisuales donde A se refiere a B, C y D como arpías, y que desea “ser víbora” para con ellos. ¡Si eso no separa…! Ingiera; plato fuerte: individuos que se aprovechan de la protesta pacífica de un determinado conglomerado de personas, para perjudicarnos a todos con sus actos irracionales y llevarnos a un espacio “sin Dios y sin ley”.

¡Contribución de ideas = 0! Consuma; postre: redes sociales inundadas de particulares comentarios (en su mayor parte de crítica lapidaria y lacerante) frente a situaciones humanas o empresariales. Se percata: siempre sufre alguien viviendo así. ¿Lo dudamos? ¿Estamos ilesas(os)? Interiormente ¿En paz, o, inconscientes de lo que aquello nos genera?

En medio de este panorama que puede resultar algo desalentador, hay motivos para seguir siendo gente “de bien”. Uno. El presidente Moreno destacó el trabajo del Gobernador Duart en la defensa del territorio –días atrás– frente a los vándalos.

¡Histórico en Guayas! Bien darle oportunidad a la juventud preparada; y gran razón para involucrarla, con prioridad y en mayor grado. (O)