Pasa el cóndor: libertad = desarrollo

- 21 de octubre de 2019 - 00:00

¿Recuerdan a Leo Rojas, aquel músico otavaleño que ganó el Got Talent alemán en el 2011? Él emigró a Europa en el año 2000 (como muchos ecuatorianos en esa época) a la edad de 16, para llevar su música a las calles del continente.

Hoy domina varios idiomas y como tantos otros migrantes está triunfando en el exterior. Pero particularmente mi admiración a este artista que hemos olvidado, pero que los alemanes adoran, radica en que mantiene su identidad aunado a la diversidad e idiosincrasia del Primer Mundo. Solo podemos progresar al corriente del mundo si nos abrimos a él, mas no con hermetismos o aislacionismos identitarios que nos congelan en el tiempo.

El ecuatoriano llega a la semifinal del concurso con el Cóndor Pasa. Esa zarzuela peruana muy emotiva, donde hay explotación, drama romántico y muertes. La violencia se desata luego de la borrachera de uno de los personajes, quien mata brutalmente a otro y en medio del conflicto, de repente y después de muchos años, pasa un cóndor. Lo miran.

El cóndor, ave majestuosa que representa la libertad, esperanza y paz. En el momento conflictivo del cuadro se detienen y gritan “todos somos cóndores”. Final feliz. Ese cóndor debe sobrevolar urgentemente el Ecuador para llenarnos de paz y perdón, con tal de seguir desarrollándonos sin resentimientos entre hermanos, pero eso no es tan posible, ni tan fácil.

Porque de lo sucedido, todos, cada uno de nosotros, debemos hacernos responsables del ataque personal en redes sociales a desconocidos o amistades, de la piedra lanzada, de los toletazos de más, del edificio que incendiaron o de la micro manipulación mediática. Para que no ocurra nunca más.

Se hirió el corazón de la Patria, nuestra capital y de eso difícil nos zafamos. Guardo luto, no celebro. Lo complejo de invitar a tomar responsabilidad es que, si uno cree ideológicamente que hizo bien, jamás la asumirá. Por eso es que la honestidad no es social, ni grupal, sino una virtud muy íntima que se alcanza solo con introspección. (O)