¿Coexisten capitalismo y comunismo?

- 21 de noviembre de 2019 - 00:00

Parece que aterra a mucha gente la posibilidad de un resurgimiento del marxismo en el mundo. Los levantamientos generalizados en todos los continentes dan a pensar que algo está pasando y es muy fácil endilgarles las trifulcas a los malvados comunistas.

Pero la realidad es que ni en la mejor época de la Unión Soviética y de la presencia dominante de Mao Zedong, los comunistas pudieron exportar su revolución con éxito y ahora quedan únicamente cinco países: China, Corea del Norte, Vietnam, Laos y Cuba y unos 20 países que pretenden ser socialistas por la tendencia de sus gobiernos.

Sin embargo, es una realidad que el increíble desarrollo que China ha experimentado en las últimas décadas, no ha conllevado notables reformas políticas, por lo que surge la pregunta: ¿Es China comunista o capitalista?

Para responder debemos entender lo que hizo Deng Xiaoping, pues, bajo su liderazgo, China emprendió las reformas económicas de liberalización de la economía socialista que permitieron a este país alcanzar unas impresionantes cuotas de crecimiento económico.

Frente a estos éxitos en la economía, Deng ejerció un poder de marcado carácter autoritario y su papel fue decisivo en la represión violenta de las protestas de la Plaza de Tian’anmen en 1989 pues mantuvo total autoridad sobre el partido comunista chino y la monopolización del poder.

Para los occidentales es difícil evaluar la figura de Deng, pues su reforma económica sacó de la pobreza a más gente como nadie lo ha hecho en la historia de la humanidad.

Pero su legado también involucra un muy bajo interés por los derechos humanos, una separación de la democracia al estilo occidental y de alguna manera se mantiene con una filosofía marxista que rechaza la economía capitalista. Tremenda incongruencia.

Es por eso la duda de si China es comunista con una vena de economía de mercado o capitalista con un gobierno nominalmente comunista. Probablemente sea un “estado capitalista” con un entorno de trabajo regido por el partido comunista. Para lo cual los líderes deben ser absolutamente pragmáticos. No importa de qué color sea el gato, mientras cace ratones. (O)