Pensar pos pandemia

- 02 de julio de 2020 - 00:00

Hace pocos días se llevó a cabo la conferencia y diálogo virtual “Pensar América Latina después de la pandemia” con la participación del Presidente de Argentina, Alberto Fernández, y del ex Presidente de Brasil, Ignacio Lula da Silva, en el marco de un evento organizado por la histórica facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, UBA.

Fernández abordó la coyuntura desde la perspectiva del capitalismo global, reactualizando una categoría que la mayoría de los llamados líderes de izquierda de la región, en la era pos Castro, habían abandonado paulatinamente y desembarcado de sus discursos políticos, marcando de esa manera un distanciamiento con la comprensión marxista de la historia mundial e insertando en el vocabulario el paradigma del desarrollo.

La exposición de quien es además un académico y jurista, sintetizó en pocos, pero contundentes enunciados, el problema de la crisis del capitalismo global. Fernández afirmó que la pandemia ha destruido sistema capitalista tal como lo hemos conocido. En cien días, hemos contado, dijo, la lista de los muertos sin contar la lista de bolsas de valores caídas. Ese capitalismo financiero había construido un castillo de naipes, que el virus derrumbó. Hoy, nada vale lo que valía antes de la pandemia. Estamos ante la mayor crisis experimentada desde 1870.

La pandemia ha puesto al descubierto que el sistema no tiene vialidad sin consumidores ni trabajadores sanos. El capitalismo sin consumidores ni trabajadores no existe, no tiene viabilidad sin ellos y sus vidas. La pandemia es una oportunidad para hacer un mundo distinto. Podemos revisar y discutirlo todo. Esta profunda crisis es una oportunidad para que el capitalismo se integre a la sociedad, dé acceso a todos y distribuya la riqueza, acotó el presidente argentino.

¿Propone acaso, Alberto Fernández, la recreación de un capitalismo que facilite y permita la justicia socio-económica? La teoría y el proceso histórico sostienen que aquello es imposible, porque el capitalismo es un sistema a-social, se desarrolla en contra de la sociedad, puesto que su fin es la acumulación del capital; además es contradictorio y busca el crecimiento material infinito devastando a la naturaleza.

Capitalismo pos pandemia, quién sabe cómo será. Una de las certezas de Fernández es que los pueblos de América Latina pronto se pondrán de pie. (O)

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