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Ecuador/Jue.23/Sep/2021

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Simón Zavala Guzmán

Una campaña electoral atípica

07 de octubre de 2020 00:00

Nos aprestamos en estos pocos meses que faltan para la primera vuelta para elegir Presidente y Vicepresidente de la República, a ser testigos de una campaña electoral sucia, agresiva, injuriosa y llena de falsedades, a través de las redes sociales. Los trolles, hackers y demás atacantes anónimos, están afilando toda su artillería asquerosa para denigrar a uno u otro candidato. Ya han enviado algunos disparos. Me parece que, como nunca, esta campaña de tan poco tiempo, va a ser la más encarnizada de estos últimos veinte años. Se busca a través de la diatriba y el engaño convencer al electorado de una supuesta persecución política, de que hemos vivido desde el 2008 en un paraíso y de que sobre las cenizas del pasado se construyó un nuevo país. Nada más equivocado. Esa estrategia hundirá a quienes tienen planificada su campaña de esta manera.

Los populismos y los caudillismos sólo son posibles y pueden existir con la presencia personal del caudillo o del líder populista. Si éste no está, si la gente no lo ve y lo siente cerca, si no lo escucha de viva voz, si no lo puede tocar, ese caudillo o ese líder no existen. El papel de víctima sobre la que cae una montaña de corrupción y una sentencia ejecutoriada, en poco tiempo diluirá una presencia telemática que por mucho que se desgañite desde un ático ya casi nadie le cree. Ni siquiera los que le abren espacios para que emita su fraseología repetitiva, desgastada, desesperada e insultante. Un líder político sin argumentos válidos no significa nada. Se pierde en los meandros del discurso insulso, amorfo, diletante y engañoso. Y termina enterrándose a sí mismo.  Por ello, el correísmo sufrirá la más contundente derrota.

Y me parece mucho más equivocada la estrategia de poner como candidato a la presidencia de la República a alguien que lo primero que hace es inscribir su pre candidatura con una cédula y con una identidad falsas, lo cual es un delito. Me pregunto, por qué no se candidatizó a personas inteligentes con gran presencia en la Asamblea, con un discurso coherente y debidamente argumentado (desde sus puntos de vista políticos y que, por cierto, no los comparto) como Pabel Muñoz, Marcela Aguiñaga, Juan Cristóbal Lloret y Lira Villalva, por ejemplo? Vaya usted a saber. Como para asegurar la derrota. En poco tiempo descifraremos esa incógnita.  (O)

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