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Ecuador/Vie.24/Sep/2021

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Fausto Segovia Baus

Breve historia del calendario

“Nadie se baña dos ocasiones en las aguas de un mismo río”. Con lo que el tiempo va siempre al pasado; nunca al revés. Pero, ¿cómo se mide el tiempo?
13 de enero de 2021 00:00

El tema del tiempo ha sido materia de reflexión filosófica desde la antigüedad. El romano Virgilio decía que “el tiempo huye irreparablemente”. En tanto que Ovidio, otro poeta romano, expresaba que el tiempo es “el devorador de las cosas”.

Pero fue el griego Heráclito, quien intentó descifrarlo mediante la observación, que dio lugar a la invención de un modelo de pensar –dialéctico-, que se resume en la siguiente frase: “Nadie se baña dos ocasiones en las aguas de un mismo río”. Con lo que el tiempo va siempre al pasado; nunca al revés.

Pero, ¿cómo se mide el tiempo? Una forma de “atrapar” el tiempo ha sido mediante la cronología –que proviene de Cronos = dios del tiempo-, aunque se reconoce que Saturno fue el alter ego del Cronos griego-. La expresión concreta, creada por los seres humanos, fue el calendario, que proviene del latín calendae = el primer día de cada mes; y la terminación en ario = conjunto de.

Pues bien: nuestro calendario –según Virgilio Ortega, en su libro “Palabrología”- sostiene que no es más que el calendario egipcio adoptado luego por el emperador romano de nombre Julio. Nació así el calendario juliano, modificado después, aunque ligeramente, por otro papa de nombre Gregorio. Y apareció el calendario gregoriano.

¿Y qué hicieron los egipcios? Hace más de 4000 años los egipcios crearon un calendario de 12 meses, de 30 días cada uno. Una referencia concreta fue la observación de la naturaleza; en este caso, la crecida anual del Río Nilo, de la cual dependían las cosechas. Pero con ese cálculo tenían en total 360 días al año. ¡Y ese “pequeño” error fue acumulándose, hasta que luego de 1450 años, habían perdido nada menos que un año! La solución la encontraron en un mito, según declaración de Heráclito, que permitió el paso de los 360 días a 365 días, mediante el descubrimiento del año solar, gracias a una nueva generación de científicos denominados astrónomos.

En la actualidad se sabe que el año dura 365 días más 6 horas, 9 minutos y 9.76 segundos, que corresponden al recorrido del planeta Tierra alrededor de una estrella –el Sol-. Más, había un problema a resolver: la pequeña diferencia calculada. La solución la dio el Decreto de Canopo (año -238), al incorporar cada cuatro años, un año especial llamado bisiesto.

Para terminar esta pequeña historia del tiempo y el calendario, vale la pena informar que cada diez mil años, se ha detectado un desajuste de tres días. Si usted es bueno para calcular, puede iniciar una investigación y hacerse famoso. (O)   

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