Bolívar en la revolución latinoamericana

- 23 de julio de 2014 - 00:00

El 24 de julio se recuerda un acontecimiento glorioso. El nacimiento, hace 231 años, del Libertador Simón Bolívar. Lo celebran cada vez, con mayor entusiasmo, los pueblos de América Latina que junto a los del Caribe luchan por construir la Patria Grande, sueño de este insigne precursor del antiimperialismo, como lo calificó Francisco Pluvidal, historiador cubano.

Fue luchador incansable, héroe de cien batallas, visionario en la lucha contra el neocolonialismo de Europa y Norteamérica. Buscó, en el marco de las diferencias, la identidad común de nuestros pueblos. Para Bolívar, Hispanoamérica era unidad e impulsó su integración política; desde allí construyó la Gran Colombia, en procura de un mayor peso en la geopolítica mundial.

La unidad e identidad regional la planteaba como garantía frente a la amenaza creciente del poder de EE.UU., por ello en 1829 afirmó: “Los EE.UU. parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad”.

Como se sabe, eso ha sido y es EE.UU., el mayor y más agresivo, como cruel y expoliador de los imperios, que explota y somete a los pueblos en nombre de la ‘democracia’, la ‘libertad’ y los ‘derechos humanos’. La historia le dio la razón al Libertador. Bolívar ha sido venerado por los patriotas y demócratas del planeta.

José Joaquín de Olmedo, el más grande poeta de la independencia y patriota, dijo tanto de él en su épico poema ‘La victoria de Junín’ o ‘Canto a Bolívar’: “árbitro de la paz y de la guerra”, “vivo reflejo de la gloria”, “capitán valiente”, “blasón ilustre de su ilustre patria”, “padre del universo”, “sol radioso”.

Para el túmulo levantado en Guayaquil, en sus honras fúnebres escribió: “…Está y se alza sobre los grandes de la Tierra, no porque hubiese sido el hijo afortunado de la guerra, sino porque fue, es y será Padre de la Libertad de un mundo y de la libertad humana…”.

Pablo Neruda, inmenso poeta chileno, escribió: “todo lleva tu nombre”, “capitán, combatiente, donde una boca grita libertad, donde un oído escucha, donde un soldado rojo rompe una frente parda, donde un laurel de libres brota, donde una nueva bandera se adorna con la sangre de nuestra insigne aurora, Bolívar, capitán, se divisa tu rostro”.

“Otra vez entre pólvora y humo tu espada está naciendo, pero hacia la esperanza nos conduce tu sombra, el laurel y la luz de tu ejército rojo a través de la noche de América con tu mirada mira”.

El Libertador de Cuba, José Martí, dijo: “lo que Bolívar no hizo, está por hacer en América”, y ese hacer es la lucha antiimperialista que gana terreno en el mundo.

En América, Bolívar está en la Alba (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América) y en la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), está en la Revolución Cubana, en la Sandinista de Nicaragua, en la Bolivariana de Venezuela, en nuestra Revolución Ciudadana y en la Boliviana; está en la acción insurgente de todos los pueblos por su segunda y definitiva independencia.

Como dijera el Libertador: “la Patria es América”, por ello su obra y pensamiento inspiran la revolución latinoamericana. Qué bueno, no hay dudas. ¡La espada de Bolívar recorre América!