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Ecuador/Dom.13/Jun/2021

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Tatiana Hidrovo Quiñónez

Biden y el socialismo del siglo XXI

06 de mayo de 2021 00:00

Transcurridos cien días de su gobierno, el presidente de EE.UU. dirigió desde el Congreso una alocución, con tres discursos contradictorios: el socio-económico; el climático, centrado en el desarrollo de neo industrias ambientalmente no sostenibles; y el mesiánico. Nos vamos a referir al que más llamó la atención por su parecido con los enunciados del “progresismo” latinoamericano, al punto que podría bautizarse como el del Socialismo del siglo XXI norteamericano, ligado al objetivo capitalista del crecimiento económico.

Algunas partes el discurso parecían calco y copia: Biden habló de reducir pobreza, incrementar salarios y generar empleos con inversión pública, desplegando el plan de obras más grande desde la Segunda Guerra Mundial. Informó que su Plan Familia había colocado “dinero en los bolsillos” de estadounidenses, enviando 160 millones de cheques de 1400 dólares, a hogares sin ingresos. En contexto, denunció que 55 corporaciones no pagaron impuestos a pesar de ganar más de 40 mil millones, parte de los cuales depositaron en paraísos fiscales. Hay que obligar a los ricos a pagar impuestos justos. -Este país no ha sido hecho por Walt Street, sino por el trabajo de la clase media, forjada por los sindicatos.

¿Cuáles son objetivos de la política Biden? Sin duda se recobra la experiencia keynesiana y la idea del Estado como motor de inversión, subsidio y proletarización, promoviendo la cultura del extra consumo, para revitalizar el mercado interno y asegurar la bonanza de la neo industria nacional. El capital pasará por el trabajo, más que por la especulación. Obreros capacitados en institutos producirán “productos del futuro”: inteligencia artificial, carros eléctricos, bio tecnología, y “energía limpia”, para cubrir el mercado internacional. Se puso nuevamente sobre el tapete la idea capitalista de la “competencia”, nuclear en el pensamiento anglosajón. -Estamos en competencia con China para ganar, tenemos que competir, más.

Con espíritu mesiánico, también se oyó decir en el Capitolio: “Estamos dirigiendo al mundo nuevamente”. El futuro no será de los autócratas, vamos a mantener una fuerte presencia militar en el Indo Pacífico, para “prevenir conflictos”.

No podía faltar la parte con gracia norteamericana, tipo Piero. Biden enunció en el discurso dos palabras del Medioevo: Primera "Dama" y primer “Caballero”.

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