La batalla entre Huawei y EE.UU.

- 06 de junio de 2019 - 00:00

Lo que pasa en las redes sociales no se queda ahí y lo que afecte a los teléfonos móviles también irradia consecuencias insospechadas en nuestras vidas. De ahí que el conflicto entre la compañía china Huawei y Estados Unidos mantenga en vilo a millones de usuarios de celulares en todo el planeta y muchos de ellos viven en América Latina.

China ha ganado terreno en las economías comprendidas entre el río Bravo y la Patagonia, pero ha sido en las telecomunicaciones donde quizás haya dado pasos más rápidos. La firma asiática le pisa los talones a Samsung y se ubica ya por delante de Apple entre los más importantes fabricantes de teléfonos móviles del mundo.

En los países latinoamericanos, los precios más asequibles y las amplias prestaciones de sus dispositivos le han ganado el favor de quienes buscan celulares de gama media o alta más baratos.

En Cuba, de la mano del monopolio estatal de telecomunicaciones, la compañía asiática ha sido la distribuidora principal de las antenas utilizadas para las zonas wifi que a partir de 2015 el oficialismo comenzó a habilitar en plazas y parques. La compañía china juega por estos lares casi en solitario.

En Venezuela, Nicolás Maduro recientemente anunció que planeaba realizar una inversión conjunta con Huawei, la también china ZTE y empresas rusas para desplegar la red 4G en todo el territorio de esa nación sudamericana. Ni siquiera las acusaciones hechas por Estados Unidos de que los dispositivos de Huawei podrían ser utilizados por Pekín para espiar, lograron disuadir a los clientes de América Latina de comprar uno de estos dispositivos.

Así fue, hasta este mayo en que el conflicto escaló un poco más y varias empresas tecnológicas de Estados Unidos anunciaron que dejarán de suministrar tecnología a Huawei. Google marcó el punto de inflexión al decretar la salida del ecosistema Android de los teléfonos que serán vendidos a partir de ahora por la compañía. Los directivos chinos han advertido que pueden sacar su propio software pero, a pesar de ello, la alarma se extiende.

Mientras Washington y Pekín miden fuerzas en este pleito tecnológico, América Latina está a punto de dividirse nuevamente entre la afinidad o el rechazo hacia una de las partes. Todo indica que los teléfonos móviles serán los causantes del nuevo cisma. (O)

* Tomado de DW