Añoranza de los fonditos

- 02 de diciembre de 2018 - 00:00

En la década pasada vivimos la confluencia de la corrupción y el despilfarro más grandes, en gobierno alguno, de la historia republicana de Ecuador.  Vimos el inconcebible gasto de $ 1.500 millones para aplanar el terreno para una refinería que, probablemente, jamás exista; hemos visto, con incredulidad, la construcción de ocho centrales hidroeléctricas, casi todas inconclusas y la principal con fallas, cuando con dos ha bastado y sobrado para cubrir las necesidades de energía eléctrica del país. El resto, infame despilfarro y corrupción.  

Este desenfreno ha conducido a la crisis económica que nos agobia y que compromete al gobierno de Lenín Moreno. En 2002 se creó el Fondo de Estabilización, Inversión Social y Productiva y Reducción del Endeudamiento Publico (Feirep). Destinado a la recompra de duda, a la estabilización de ingresos petroleros y a la inversión social tuvo un componente, el Fondo de Ahorro y Contingencias (FAC), con un valor del 2,5% del PIB, para enfrentar situaciones de crisis. El fondo en cuestión fue efímero, pues el entonces ministro de Finanzas, Rafael Correa, gestionó su desaparición. El más tarde presidente Correa fue enfático en desaprobar los fondos de ahorro a los que, con la sorna y zafiedad que le caracterizan, los denominó “fonditos” y denostó a sus defensores como “contadores y no economistas”.

Los fondos de ahorro han sido de gran importancia en la historia económica mundial. El  elemental sentido común establece que, si hay períodos de bonanza, es menester ahorrar para disponer de fondos si acaso fueren necesarios en  épocas de dificultad. Esta lógica incontestable es la que ha determinado que Noruega tenga un fondo de ahorro de más de $ 800 mil millones producto de excedentes petroleros. China, Singapur, Catar, Chile y Perú también creyeron en el valor de estos fondos de ahorro.

Cuánto bien nos habría traído el disponer de un fondo como estos en las actuales circunstancias.  No habría déficit ni necesidad de más endeudamiento.

Bolivia tiene actualmente reservas internacionales netas de $ 9.522 millones, lo que representa el 23% de su PIB.  Increíble. El campesino y sindicalista cocalero ha tenido la previsión y sabiduría de la que ha carecido el PhD de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. (O)