Curare presentará obra en un gran ensamble

- 05 de julio de 2019 - 00:00
Eduardo Cando (vientos); David Rosales (batería, percusión menor); Pablo Rosales (guitarras eléctrica y acústica) y Federico Rossi (bajo y guitarra acústica).
Foto: Miguel Jiménez / EL TELÉGRAFO

Esta tarde y noche, el cuarteto hará una guitarreada al sur de la ciudad y firmará el disco que interpretará completo en su concierto del 13 de julio.

Mientras se celebraban las fiestas de San Pedro y San Pablo, la banda de metal andino ensayaba en Nayón, una parroquia del nororiente quiteño. El tema “Tiahuanaco” es el que abre su más reciente disco, Portales de los Andes, que presentará en un ensamble el sábado 13 de julio.

Los cambios de ritmo en esta canción hablan de las fusiones con las que el cuarteto se ha hecho un lugar en varios escenarios. “Somos los herederos de la sabiduría, / la tecnología para cuidar la tierra. / Cosmo-evolución de la conciencia”, canta el guitarrista Juan Pablo Rosales.

En recorrido compositivo, más de dos décadas han consolidado un estilo que empezó con la banda Las Mosquitas Muertas. Y su quinto álbum, con la reincorporación del bajista italiano Federico Rossi, marca el retorno a la idea original de la banda.

Los tíos de Rossi, en los setenta, importaron la música que ahora funde con metal. La llegada del grupo chileno Inti-Illimani a Europa -producto del exilio en la dictadura pinochetista- provocó el acercamiento del músico al folclore andino, antes de que viviera en Cayambe.

“Cuando llegué a Ecuador estos sonidos no eran nuevos para mí, pues estos evocaban raíces; eran familiares”, recuerda, a la vez que nombra a “El Aparecido”, la versión de Víctor Jara que interpretaban pese a que tiene un dúo de quenas. “Las trasladamos a las guitarras”, sonríe Rosales.

En el ensayo −tras una ventana por la que se ven las montañas serranas− el baterista David Rosales suelta gritos festivos. Mientras exploraban la música latinoamericana, cuenta, las bandas Sepultura, Soufly o System of a Down los alucinaron.

Eduardo Cando, encargado de los vientos, se integró a Curare mientras les ayudaba a pegar avisos en los que indicaban que buscan quién entone zampoñas, quenas y flautas dulces.

Ponerle riffs a un sanjuanito quedó registrado en casete y les hizo pensar que el folk metal escandinavo y sus instrumentos celtas podían tener una adaptación en América Latina.

David y Juan Pablo Rosales se criaron en Ibarra, cerca de las festividades andinas y de músicos que viajan a Europa con sus instrumentos. La bomba chotense se unió a los sanjuanes que escuchaban y fueron labrando un gusto que los motivaría a componer.

Desde 2016, la alineación actual se puso a crear Portales..., para el cual el maestro Álex Alvear incorporó su voz y guitarra a “Viaje Astral”, en clave de yumbo y jazz, con arpegios y acordes que crearon en un solo ensayo.

Paco Godoy toca el acordeón en “Guambrita” y “Machalí”, entre otros colaboradores, como Gustavo Dueñas (de Descomunal) que pone la voz gutural en “Conciencia Planetaria Unida”.

El disco será presentado con un gran ensamble, el 13 de julio, en el Teatro Universitario, junto a James Sloan, además de Dueñas o el sello de Elsa Erazo.

Fusión y ensamble andinos
Curare −palabra que alude al veneno de las flechas guerreras− siempre contrasta melodías folk con pesadez. Desde su pieza homónima, grabada en Comando Urbano, ya tenían lo andino como base.

Han pasado once años desde que la disquera American Line Productions incluyó la versión en directo de “Llucshi Caimanda Gringos” en la reedición del álbum Radical Acción. Los temas sociales que topa Curare suelen tener como vehículos a canciones más fuertes, con enjundia y enojo, grafica Federico. Y Juan Pablo aclara que se debe más a los contextos que a algo deliberado.

“El concepto de world music pasó de ser experimental, en los ochenta, a algo que está en boga hoy”, coinciden Rosales y Rossi, aunque las orquestas latinas llegaron al mundo anglosajón incluso antes de la mitad del siglo XX. “Hoy todo es folk”, dice el bajista, “hay fusión en todo”.

La revista británica Metal Hammer incluyó a Curare en un compilatorio a raíz de su aparición en el documental “Songs of Injustice: Heavy Metal Music in Latin America”, que explora la creación de metal en varios países de la región (Arraigo de Argentina, Crisálida en Chile o a los peruanos La Sarita) pese a las condiciones adversas.

A una marimba de dos metros que tocará en el Teatro Universitario el percusionista sinfónico Andrés Carrera −junto a cuatro manos más−, se incorporarán otros instrumentos y Cando llevará todos sus vientos, entre los que estarán una quena-quenacho que ha adaptado para alcanzar tonalidades y afinaciones muy metaleras. (I)   

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