Todos somos ignorantes
Si conjugáramos el verbo ser junto al adjetivo ignorante, vamos a encontrarnos con la simple realidad de que todos somos ignorantes, que desconocemos determinada parte del inmenso conocimiento, si alguien utilizara el término de ignorante para insultar, este apelativo sería de tiro y retiro, porque rebotaría en contra de aquella persona que equivocadamente utilizó ese término.
Debemos partir de la premisa de que la ignorancia se constituye porque no podemos ser ‘todólogos’, es decir, nadie puede conocer toda la realidad. Recordemos que somos sujetos pensantes con limitación, que al escuchar u observar la realidad objetiva se produce un proceso de pensar que completa un pensamiento (El cual no está obligado a difundirlo), si cree que es necesario darlo a conocer debe utilizar las diversas formas de expresión del pensamiento; por lo general, podrían ser oral, escrito, incluso con mímicas o simbologías.
Definitivamente la ignorancia (del latín ignorantia) es la falta de conocimientos en particular o de cultura en general. La persona que ignora algo no lo conoce o no lo comprende. Por ejemplo: “No me hables de política: mi ignorancia en esa materia es absoluta”. La ignorancia solo se combate con educación.
Lic. Ricardo Ordóñez Jaramillo
Presidente del Colegio de Educadores del Ecuador
C.C. 0905197463
Ecuador encabezará iniciativa internacional para el manejo sostenible de especies marinas
¡Mala racha! Barcelona SC pierde ante Argentinos Juniors en su camino en la Libertadores
Fuerzas Armadas se despliegan en Alausí tras aluvión y apoyan en remoción de escombros
Judicatura designa a Damián Larco como presidente encargado del organismo
Trump evalúa posibles ataques a Irán, según CBS
Río Babahoyo se desborda en Pimocha y mantiene alerta activa en monitoreo
“Son reales”: el comentario de Obama que disparó teorías sobre extraterrestres
