No son todos los que están ni están todos los que son
En el editorial del miércoles 9 de agosto se habla de cultura, un tema que me apasiona.
Efectivamente, en diez años han pasado diez ministros y nadie ha sabido ni sabe cómo tratar el tema. Sin una definición para lo que entendemos por cultura, todo queda librado al deseo de parecerse al colonizador.
En el mencionado editorial queda en evidencia esta carencia cuando se dice que “no hemos tenido claro lo que Ecuador ha aportado culturalmente hablando para llegar a ser un referente en el campo de las artes”. Aquí se cae en el estereotipo legado por la colonia de que las artes, según ellos las definen, son la cultura: música es piano, teatro es escenario, pintura es bastidor y escultura es bronce. Todo lo demás es artesanía. O mal gusto.
Entender que las manifestaciones culturales, obras que se hacen para placer del público, son la expresión de la identidad de un pueblo, nos da una dimensión distinta de cómo y hacia dónde orientar el trabajo cultural.
Para ello hay también que destruir esa estúpida barrera de “Interculturales” con las que algunos medios no nos permiten visualizar que es mucho más intercultural un concierto de rock o un cuadro de Natasha Demtchenco o un ballet de la Academia del Centro de Arte. El Telégrafo entendió el problema y con mucho más tino inscribe nuestra diversidad bajo el título de Ciudadanía.
Gracias por leer.
Jorge Massucco.
La ciencia explica la Ouija: el “efecto ideomotor” detrás del puntero
¿Secreto de la longevidad? Tiene 106 años, consume cerveza y no tiene marido
Gobierno prevee aumento de producción petrolera en 2.411 barriles diarios
Leonardo Alarcón: ¿Quién es el fiscal general (e) que aspira al cargo?
Atlético de Madrid arrasa al Club Brugge y avanza en la Champions
La Libertad: Rayó cayó en una vivienda
Un hombre cayó desde sexto piso en el norte de Quito
Hakimi será juzgado por presunta violación
