Mejor solos que mal acompañados
Hay que meditar y decidir sobre la permanencia de Ecuador en la CAN. Después de conocer al Pacto Andino por largo tiempo y de haber aportado a la implementación de estrategias dirigidas a reducir la dependencia industrial, comercial, tecnológica y sociocultural del imperialismo norteamericano, apreciamos que hoy, gracias a esta sorprendente Revolución Ciudadana, estamos obteniendo resultados prácticos que decuplican los objetivos planteados en el organismo subregional a través del más serio intento de integración económica y social realizado en 1969 por medio del Acuerdo de Cartagena.
Resulta que, al momento, la puesta en práctica de los postulados del socialismo del siglo XXI ha colocado a Ecuador y Bolivia a la cabeza de los países andinos en el camino hacia el desarrollo. Estos dos modestos países que inicialmente integraron la Junta del Acuerdo de Cartagena con un tratamiento preferencial debido a su “menor desarrollo relativo”, ahora superan en los indicadores económicos y sociales a sus poderosos socios Colombia y Perú, partidarios fervientes del neoliberalismo, aunque a veces inútilmente traten de disimularlo.
Entonces, ¿qué hacemos como sándwich entre dos países políticamente antagónicos? ¿Pueden ser confiables quienes dieron la espalda a las políticas subregionales y a la hermandad andina suscribiendo los tratados de libre comercio, descarado instrumento engañabobos impuesto por Estados Unidos, además de acoplarse al proyecto norteamericano de la cuenca del Pacífico montado para reemplazar a la fallida ALCA?
Hoy, ante la negativa de las salvaguardias -a pesar de que nos las habían concedido en 1969-, se evidencia claramente el sesgo neoliberal de la Comunidad Andina y la poca disposición de su dirigencia, (que cuenta con ecuatorianos adversos al régimen de nuestro gobierno), por atender y comprender temas de política económica críticos para el país.
Entonces, ¿vale la pena estar en un foro que indudablemente nos resta imagen internacional y trata de perjudicar a los ecuatorianos?
En términos de negociaciones externas conjuntas, la CAN no nos sirve de mucho. El peso de Unasur es notablemente superior. En cuanto a comercio y otras relaciones con los vecinos, bastan y sobran convenios hechos amigablemente sin necesidad de la CAN. Mejor solos que mal acompañados.
Atentamente
Marcelo Tejada
¡Qué talento! Seis estudiantes ganaron el concurso ‘Puente Chino’
Italia en alerta por ébola: dos viajeros fueron hospitalizados
Auto embistió a la Gobernadora de Tungurahua
Copa Libertadores: La agenda de los ecuatorianos para esta semana
Pescador se lanzó al río y salvó a un bebé que flotaba en el agua
Ecuador conmemora aniversario de la Batalla del Pichincha con mensaje de respaldo a las Fuerzas Armadas
Colapso de pared en Tumbaco deja nueve personas heridas
