La frontera final
El destino manifiesto, como parte medular de las concepciones imperiales de EE.UU. y parte de Europa, es algo que estas potencias económico-militares jamás han dejado de lado.
No importan los miles, millones de muertos, de lisiados, de refugiados, la destrucción de la infraestructura de servicios básicos, la pérdida irreparable de edificaciones patrimoniales que contienen la milenaria historia de los países del Oriente Medio.
Los justificativos para imponer el orden, para que nadie se atreva a cruzar la línea roja son los mismos de siempre: la defensa de nuestros intereses, de nuestros ciudadanos, nuestra seguridad y para que los sufridos pueblos árabes se liberen de sus rapaces dictadores.
A Irak lo invadieron y no tenía armas de destrucción masiva, a Libia le impusieron una zona de exclusión aérea para bombardearla sin oposición y a mansalva durante 8 meses. Son ejemplos históricos, de esos hay bastantes.
La paz es un imperativo, un deber y un derecho de la humanidad. Una exigencia de los pueblos del mundo, una declaración de la ALBA, una exhortación papal.
El mundo es nuestra única nave, dice Dossier, es la frontera final de toda forma de vida. Cuidémoslo.
En la estación internacional del espacio no cabemos todos.
Soc. Andrés Martínez Arrata
C.C. 0907682884
Judicatura destituye a dos jueces anticorrupción por caso ligado a “Comandos de la Frontera”
La ciencia explica la Ouija: el “efecto ideomotor” detrás del puntero
¿Secreto de la longevidad? Tiene 106 años, consume cerveza y no tiene marido
Gobierno prevee aumento de producción petrolera en 2.411 barriles diarios
Leonardo Alarcón: ¿Quién es el fiscal general (e) que aspira al cargo?
Atlético de Madrid arrasa al Club Brugge y avanza en la Champions
Un hombre cayó desde sexto piso en el norte de Quito
Hakimi será juzgado por presunta violación
