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El sueño de la Virgen María
Misión imposible
Así se denominaba una espectacular serie rodada hace muchos años, en la que sus actores siempre terminaban haciéndola posible, merced a increíbles acciones en las que primaba su valor e inteligencia. La supervivencia del Consejo de Participación Ciudadana aparece imposible, el último epíteto chantado fue bodrio o sea bazofia (comida o bebida de sabor repugnante).
Mal prestigio le dejó el pícaro que lo inventó y recobrarlo requiere eso que le sobró a la misión: valor e inteligencia. ¿Qué se creen los que piensan que solo ellos pueden nombrar dignidades como las que nombraron? ¿Qué cátedra de ética y patriotismo ha dado una Asamblea que todos sabemos cómo fue conformada?, ¿acaso no utilizó el método D’Hondt para asambleístas provinciales y el de Webster para los nacionales, despreciando a las minorías y armando una mayoría espuria?
La perorata del prófugo incitando a “tomarse” el Consejo a los correístas ha desatado la “sacada de cueros al sol” a los que se supone siguen siéndolo, a pesar de la estrictez de los requisitos.
Un Consejo bien elegido, integrado por gente honrada y alejada de la podredumbre revolucionaria en que cayó nuestra política, bien podría tapar la boca a un batallón de sinvergüenzas para los que bazofia sería un manjar digno de los dioses. Todo es posible en esta vida: Misión imposible lo demostró. (O)
Dr. Carlos Mosquera Benalcázar