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Mensaje de amor y paz

31 de diciembre de 2012 00:00

Como cristiana, creyente, quiero compartir este mensaje de Navidad, siempre vigente, con todos los ecuatorianos, especialmente con la clase contable del país: Dios se ha hecho hombre, ha venido a habitar entre nosotros, no está lejano, está cerca, es el “Emmanuel” el Dios con nosotros, no es un desconocido, tiene un rostro,  el de Jesús. Nos trae un mensaje nuevo y sorprendente, porque supera nuestras audaces esperanzas, especialmente porque no es solo un anuncio, es un acontecimiento, un suceso, que testigos fiables han visto, oído y tocado en la persona de Jesús de Nazaret, al estar con Él, observando lo que hace y escuchando sus palabras, han reconocido en Jesús al Mesías; y viéndolo resucitado después de haber sido crucificado, han tenido la certeza de que Él, verdadero hombre, era al mismo tiempo verdadero Dios, el hijo unigénito venido el Padre, lleno de gracia y de verdad. El Verbo se hizo carne, gracias al Amor, y la Sagrada Escritura nos presenta la gran historia de amor de Dios por su pueblo, que culmina en Jesucristo.

El anuncio de cada Navidad es también luz para los pueblos; su Reino, lo sabemos, no es de este mundo, sin embargo, es más importante  que todos los reinos; si Dios faltara, desaparecería la fuerza que lleva adelante el verdadero desarrollo, el impulso a colaborar por el bien común, al servicio desinteresado del prójimo, a la lucha pacífica por la justicia. No solo en Navidad es tiempo de compartir con la familia, los amigos y compañeros, tiempo de perdonarnos  y aceptarnos, es más que un acto  de entregar regalos, la Navidad es dar amor y recordar que Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros.

Que la luz de la Navidad resplandezca siempre en aquella tierra donde Jesús ha nacido, reforzando el espíritu de fe, paciencia y fortaleza en todos los colegas contadores e inspire a cada uno de nosotros a comprometernos a entregar siempre un mensaje de alegría y nuestros mejores esfuerzos. Rogamos al Padre de la Creación que continúe otorgándonos sabiduría y discernimiento para cumplir nuestros deberes con la mente puesta en el beneficio común y en el progreso de toda la familia contadora de este país; que Dios derrame bendiciones sobre todas y todos ustedes, que nos conceda para el próximo año salud, inteligencia y disposición para el trabajo y que todos nuestros deseos y metas se cumplan en lo personal y mucho éxito en lo profesional.

Regocijémonos juntos con este gran misterio de amor; dejémonos iluminar el corazón por la luz que brilla en Belén, no solo en estas fechas, sino en todos los meses del año.

¡Feliz Navidad y un venturoso año nuevo a todos mis colegas contadores y conciudadanos!
 
Atentamente

CPA Mayra Orrala Torres
C.C. 0915977995

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