Assange ha revolucionado la vida de la Embajada de Ecuador en Londres

23 de agosto de 2012 - 15:20

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha revolucionado la vida de la pequeña Embajada de Ecuador en Londres, donde se refugia desde hace dos meses y donde se ha tenido que reforzar la seguridad y cambiar los hábitos, según revelaron fuentes de la legación.

La embajada, situada en el primer piso de un edificio del lujoso barrio de Knightsbridge de la capital británica, a pocos metros de los grandes almacenes Harrods, ha visto alterada su rutina por los más de 20 policías británicos que la vigilan, los manifestantes, los curiosos y el propio Assange que ocupa una de sus ocho habitaciones.

Incluso se ha tenido que contratar el servicio de una empresa de seguridad para proteger al fundador de WikiLeaks y a sus propios trabajadores.

"Hemos recibido muchas muestras de apoyo, pero también amenazas", explicaron personas que conviven a diario en la legación con Assange, quien puede recibir visitas, aunque su número está limitado.

Las medidas de seguridad son evidentes: todas las personas que entran en el edificio tienen que dejar sus móviles, ordenadores, cámaras o cualquier dispositivo electrónico en la recepción, con lo que se quiere evitar que se fotografíe o grabe al famoso inquilino.

Los ocho trabajadores de la embajada empiezan a acostumbrarse a la presencia del periodista australiano, quien ocupa una habitación de unos 20 metros cuadrados que ha divido en dos, una parte para dormir y otra que utiliza como despacho.

A pesar de las dos o tres reuniones diarias que mantienen con él los representantes del Gobierno ecuatoriano para analizar la situación, todos los que trabajan allí también tienen una relación "humana" y "cordial" con Assange.

"A veces comemos juntos, y vimos con él los Juegos Olímpicos, pero aquí tanto Assange como nosotros dedicamos la mayor parte del tiempo a trabajar", comentaron fuentes de la embajada.

Assage ha mantenido durante los dos meses que lleva allí refugiado "un estado de animo invariable", dando muestras de una férrea discreción y un carácter frío comparado con el de los latinos que le acogen.

Las fuentes también indicaron que, contrario a lo que han especulado medios de todo el mundo, jamás se ha pensado en ayudar huir al fundador de WikiLeaks escondido en una valija diplomática u otorgándole un pasaporte especial.

Hasta la embajada también han llegado cartas de personas que se ofrecían a sacar a Assange del edificio, actuando por ejemplo como dobles.

Sin embargo, las fuentes insistieron hoy en que la postura del Gobierno de Ecuador es la negociación con Reino Unido y Suecia para conseguir las garantías necesarias para la extradición o conseguir un salvoconducto que le permita abandonar de manera legal el país.

Assange, de 41 años, lleva refugiado en la sede diplomática desde el 19 de junio, cuando pidió protección al presidente Rafael Correa, cuyo Gobierno le concedió el asilo el 15 de agosto.

El activista, acusado en Estocolmo por dos mujeres de agresiones sexuales que él siempre ha negado, trata de evitar su entrega al país nórdico, autorizada por la Justicia británica.

Reino Unido mantiene su postura invariable y asegura que su deber es entregar al australiano, que a través de su portal WikiLeaks ha filtrado miles de documentos oficiales, especialmente de Estados Unidos.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: