Ecuador / Martes, 24 Febrero 2026

Присоединяйтесь к Вавада казино и начните играть с бонусами уже сегодня — быстрый вход и топовые игры ждут вас!

Mujeres empoderadas

Hace muy pocos días, tuve la oportunidad de participar en un evento de solidaridad con las mujeres iraníes convocado en París, y, por supuesto, en torno al Día Internacional de la Mujer, se dijeron muchas cosas, todas relevantes sobre la importancia de las mujeres en los procesos de liberación de los países, en lo duro que resulta, especialmente para las mujeres, ser parte activa de grupos que son penalizados, y en los que, definitivamente, la peor parte se la llevan las mujeres.

Pero en el comentario de hoy quiero referirme no a las conferencias y palabras que se dicen en este tipo de situaciones, sino a lo que sentí en la parte informal del evento, cuando las mujeres, varias de nosotras, compartimos la cena y hablamos de lo que hacíamos, de cuales eran nuestros intereses, de la vida diaria, de las capacidades múltiples que exigen el trabajo, el ser madres o abuelas, como es mi caso, y de la satisfacción que experimentamos al hablar entre nosotras.

Puedo decir que siento una enorme satisfacción al comprobar los desempeños y las actitudes de muchas mujeres realizadas, sintiéndose a gusto con sus trabajos y sus familias, en actitudes que llamaríamos francamente “empoderadas”, cada una dueña de sus destinos, aportando a sus comunidades, no necesitando comportamientos con ánimo de agradar a otros, sino de ejercer sus trabajos, sus autoridades, pensando en el beneficio común, pero también en el disfrute personal.

Hablé con abogadas, sociólogas, profesionales de la salud, políticas, economistas, científicas, y en la mayoría de ellas sentí esa fuerza vital, esas capacidades reconocidas y en ejercicio, con la satisfacción de sentirse bien preparadas, sabiendo que nadie les regaló nada, que llegaron a las posiciones que ocupan en base al trabajo, al sacrificio, a la capacidad.

La posibilidad de sentirse dueñas de sus destinos es un privilegio que no todas las mujeres pueden asumir, diríamos que es más bien una minoría, pero también estoy segura de que esos números se van acrecentando, con la mayor posibilidad de acceso a la educación y de empleo.

En lo que debemos empeñarnos a fondo las mujeres, es en que esas posibilidades crezcan y que la solidaridad impere en el mundo de las relaciones, en ofrecer a otras las opciones de las que nos hemos beneficiado, con la seguridad de que, con más mujeres con educación y trabajo digno, el mundo será mejor.

El Día Internacional de la Mujer, el mes de la mujer, deben servirnos para reflexionar en lo conseguido, en los espacios que hemos alcanzado con las luchas y los esfuerzos, pero también en qué más podemos hacer para conseguir esa equidad y equilibrio que más allá de las leyes y de los avances en los marcos legales de los países y de las sociedades, debemos alcanzar por convicción, por evidencia, por principio.

En redes
Ocultar
Contenido externo patrocinado
Ultima Hora
Ocultar