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El Telégrafo
Simón Valdivieso Vintimilla

Quien ríe último…

25 de agosto de 2023

Quien ríe último, ríe mejor. Este proverbio se usa para dar a entender que no se debe cantar victoria antes de tiempo, pues la vida da muchas vueltas y, quien se siente triunfador, puede encontrarse con un cambio inadvertido. El refrán hace un llamado a controlar la soberbia; adagio popular aplicable al debate y el resultado de las elecciones.

Ecuador anocheció ese domingo con una sorpresa en el resultado del proceso electoral cuando un candidato que antes del debate, me refiero a Daniel Noboa, las encuestadoras le colocaban entre aquellos en los que los ciudadanos no habían puesto sus ojos y por lo tanto los números no le daban posibilidad alguna de entrar a la segunda vuelta. Una vez más las empresas encuestadoras haciendo su agosto y jugando con la ingenuidad del pueblo ecuatoriano. Lo cierto es que redes sociales y encuestadoras desorientan pues la voluntad popular se evidencia en las urnas, tal cual sucedió el domingo donde ninguna encuestadora pudo cantar bingo. 

Quien ríe al último, ríe mejor. Nadie puede cantar victoria antes de tiempo. La suerte está echada, sin embargo, es importante señalar, que todo análisis post primera vuelta es oportuno para lo que vendrá y por lo que tendremos que vivir los ecuatorianos en estos diez y ocho meses que faltan para cumplir con el mandato popular expresado en el año 2021 que se interrumpió con la muerte cruzada por la pugna de poderes.

Este proceso electoral inédito en la historia de la democracia ecuatoriana nos debe llevar a pensar una vez en el debate presidencial que está previsto en la ley y si es que es provechoso para la decisión que debe tomar la persona de calle, el ciudadano de a pie, o es que está dirigido a un solo sector de la población ecuatoriana. Nuestra lectura frente al debate de hace más de ocho días, sirvió sin lugar a dudas, primero, porque la candidata de la RC que, si bien para la generalidad de los ecuatorianos fue la gran perdedora, con el mismo estribillo, que no era casual sino recetado, de que “ya se hizo”, cumplía con el propósito aquel de recordar y refrescar la memoria al gran electorado. La estrategia comunicacional de la RC pegó, de tal suerte que la campaña empezó con la famosa acción de protección con la que un “juez de alquiler” le restableció los derechos políticos al dos veces vicepresidente, a sabiendas que no iba a prosperar. 

En cambio, el debate a Daniel Noboa le puso en la palestra, le dio la posibilidad de visibilizarse, de ver a un ciudadano joven con mucho conocimiento y preparación marcando una distancia con el denominador común del político ecuatoriano de agredir al contrincante. Esa sensatez lo mostró como aquel candidato distinto respondiendo a un gran electorado que es la juventud, cansada de lo mismo. Es el auténtico candidato antisistema.

Este resultado electoral estuvo cargado de sorpresas, porque las muertes del alcalde y del candidato presidencial no hicieron mella en la voluntad popular, o de pronto sí, porque a lo mejor no había segunda vuelta, pero también rompió con todo pronóstico de que el movimiento político de RC había cavado su propia tumba y que el triunfador iba a ser el movimiento que aupó a Villavicencio cuya muerte conmovió a los ecuatorianos, aunque tienen veinte escaños en la asamblea, que no es ningún pelo de cochino. 

Y finalmente, la otra sorpresa, los indígenas le dieron la espalda a Yaku y se fueron con la revolución ciudadana. Iza es el mentor y ganador. 

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