Una investigación refleja las desigualdades en el ejercicio del periodismo

Este trabajo revela que cuatro de cada 10 mujeres ganan $ 500 y trabajan más de 40 horas semanales.
02 de diciembre de 2020 10:17

Las mujeres y personas de las disidencias sexuales que ejercen el periodismo en Ecuador se enfrentan a jornadas extenuantes y entornos laborales poco diversos y masculinizados en los que el acoso laboral y sexual son una constante.

Así lo indica la investigación “Así hacemos periodismo” publicada este miércoles 2 de diciembre por Chicas Poderosas Ecuador con el apoyo de Friedrich-Ebert-Stiftung (FES-ILDIS) y Meedan.

“A través de la investigación queríamos construir un panorama sobre las condiciones en las que las mujeres y las personas de las disidencias sexuales ejercen el periodismo en Ecuador”, dice Isabel González, embajadora de Chicas Poderosas en Ecuador y coordinadora de la investigación.

Uno de los principales hallazgos está relacionado con la precariedad del trabajo periodístico.

“Encontramos que el periodismo se ejerce en muchos casos en la informalidad, sin acceder a beneficios sociales y con salarios muy bajos en relación al trabajo realizado”, explica González.

La investigación reveló que las desigualdades son más marcadas en cinco áreas principales: precarización laboral, falta de representatividad, crecimiento laboral en espacios masculinizados, ser madre y periodista y la construcción de espacios libres de violencia.

Y estas situaciones están lejos de cambiar ya que, según los testimonios recibidos, hay una falta de interés en hacerlo por parte de los altos cargos de algunos medios de comunicación.

Espacios seguros

Un ejemplo de esto es que no hay normativas que garanticen espacios seguros ni de denuncia para las mujeres y personas de las disidencias sexuales. Y, si es que las hay, las personas no se sienten seguras de que su identidad será protegida y su carrera no se vea afectada. Esto deja paso libre a que siga habiendo acoso sexual y laboral.

Otro hallazgo que resalta la investigación es la falta de conocimiento de los derechos laborales y asociaciones gremiales, lo cual dificulta la exigencia por mejores condiciones y el cumplimiento de las obligaciones de ley por parte de los empleadores, tal como lo hemos visto durante la pandemia provocada por el covid-19.

Por toda la información recolectada, es importante que se sigan midiendo las condiciones laborales. Asimismo, como parte de la investigación se hicieron algunas recomendaciones para que universidades, medios de comunicación, asociaciones de periodistas y gremios puedan trabajar en construir entornos laborales justos y libres de violencia.

Estos son algunos datos revelados por “ Así hacemos periodismo”: Precarización Laboral (cuatro de cada 10 mujeres ganan menos de $ 500 y trabajan más de 40 horas semanales).

Falta de representatividad (las personas trans y la de los pueblos y nacionalidades indígenas no tienen representación en los medios de comunicación).

El 5% de quienes ejercen como periodistas y respondieron la encuesta se identifican con una orientación sexual distinta a la heterosexual.

Crecimiento laboral en espacios masculinizados: Para el 23% de las mujeres, la falta de educación es una barrera para alcanzar el liderazgo en un medio de comunicación.

Ser madre y periodista: El 80% de las mujeres que tiene hijos rechazaron al menos dos o más veces una oferta laboral.

Construir espacios libres de violencia: El 50% de las mujeres ha recibido más de una vez comentarios negativos acerca de su apariencia o su género. (I)