Tomada de la edición impresa del 08 de mayo del 2009

“Algo hicimos mal”

Werner Vásquez Von Schoettler
Columnista
werner.vasquez@telegrafo.com


Así se intitula el discurso que Oscar Arias, Premio Nobel de la Paz, pronunció en la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago. Este discurso, para algunos “clásicos” pensadores y defensores del neoliberalismo a ultranza, es un discurso clarificador; entre quienes está el celebérrimo Andrés Oppenheimer.

En su columna del Miami Herald, lo utiliza para dar “la mejor respuesta a los populistas”, y, claro para él, los populistas, los gobiernos populistas son todos aquellos que han decidido hacer una política soberana; dar al traste con el modelo neoliberal o sencillamente dejar de responder  solo a los intereses del tan cacareado “libre mercado”. Oppenheimer, uno de los gurús de la derecha ecuatoriana, ‘edita’ a su criterio las palabras de Arias. Y claro lo edita para exculpar a los EE.UU de las responsabilidades que ha tenido y tiene en las causas de la miseria y subdesarrollo de América Latina. Arias critica que no hay que ver únicamente en la política estadounidense las causas de nuestro atraso, sino en nosotros mismos el grado de responsabilidad que tenemos al no haber avanzado. Y podemos compartir ese criterio con Arias, sin embargo, no debemos, en pleno siglo XXI, relativizar las responsabilidades estructurales que EE.UU. tiene con América Latina (AL).

Arias compara, por ejemplo, que antes que EE.UU. tuviera universidades AL ya las tenía o que Brasil en 1959 tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Oppenheimer toma los ejemplos para culpar a los populistas y las nuevas constituciones, y así explicar la crisis actual. O muestra el camino seguido por China. Arias asegura que el avance de China se debe a que se hicieron pragmáticos y abandonaron las discusiones ideológicas. Parece que Arias no incurre en la lectura de los discursos del Partido Comunista Chino… Oppenheimer en su trabajo quirúrgico de “Qué hicimos mal” cercena las palabras de Arias: “Para comenzar tenemos una escolaridad de 7 años… De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria”, y, es más firme Arias, al decir: “Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestro países. Nadie tiene culpa de eso, excepto nosotros mismos”. Y esto es lo que no menciona el señor Oppenheimer que también dice Óscar Arias: “Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, Presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos…”. Sí, es una clara respuesta que no todo podemos explicarlo responsabilizando a los EE.UU. sino que debemos continuar con la identificación de sus acólitos nacionales. Esa vergonzosa oligarquía criolla. El señor Arias comprende que es necesario invertir planificadamente en educación, salud, vivienda, infraestructura, producción soberana, es decir, invertir en los más pobres.

Ese es el camino la ¡opción por los más pobres!

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